17 de mayo de 2009

LA RISA


Hace unos días he estado limpiando y ordenando, reordenando, revistas antiguas, papeles, archivos de la hemeroteca personal... Y me he encontrado con esta caricatura que los alumnos que hacían la revista del insti Mateo Alemán, de Sevilla, me hicieron... Puto Uto, se llamaba la revista, hecha en el estilo más libre posible, en todo sentido, y crítica. Sin vigilancia especial de profes, sino que la hacían a su aire como un fanzine más del barrio...; pero de temática del centro.
¡Tiempos! Eso fue por 1991 y en la Sevilla preExpo´92, que me tragué, con la siguiente y posExpo... En caricatura aparece alguien que entonces se parecería a mí, sin duda, y en quien me reconozco tanto. El cuello de la camisa abrochado típico, chaqueta, gafas, alegría, barba... Las carcajadas de rigor exageran el orden de buen humor con que trataba de hacer mi trabajo docente. Didáctica que ponía con la carita retorcida a más de un compa carca o retroprogre, cuando no me malquistaba con el mando y un entendimiento de la docencia estreñido y lamentable, del que un día parlaré. Para mí era fundamental la risa como método de aprendizaje… Y lo sigue siendo de la vida. Fundamental. No la risa a tontas y a locas, sino como fundamento y expresión de la alegría necesaria para poder vivir con dignidad y donosura necesarias, firmes y buenas. No reír de nadie sino como celebración de la vida. No es estar siempre con risa, como tonto y baboso, sino tenerla en la punta de la cosa, ser de buen humor y risueño que se dice, dispuesta para salir a la mínima..., y por ley, viendo también los lados cómodos del mundo que nos rodea, lo que hacemos, ejercicio que distancia la seriedad de la existencia y le da una visión amable y vital. Ha habido muchos intentos de cortarme ese talante, por parte de la gentecilla de orden y mando, para los que la risa -como arma, la entienden contra ellos- es algo peligroso, indicio de que no se trabaja, ni se rinde, ni se enseña, ni se es, incluso, inteligente, o que se está drogado o borracho, como poco, que esas también me la tuve que tragar de algún preboste listillo... Se respira como mejor, oíga, ¡señora! Y no porque lo digan que lo dice la tele o los médicos, los medios, el yoga y el kunfú, o los maestros, el sindicato o los sicólogos. No, lo dice mi cuerpo y mi ser, mi espíritu y mi alma... Ese alumno me fulminó con su visión caricaturezca, en esa característica de la risa por doquier que él veía a mi alrededor, y vale la redundancia... No otra caricatura aparece en aquel número. Los demás eran demasiado serios para eso... Yo lo celebré y los compas disertaron sobre que me pusieron verde o azul o rosa... Y alusión a un dicho que utilizaba mucho, haciendo juegos de palabras, repetido como consigna, sobre los Reyes Caóticos, tomado de un poema de Severo Sarduy que recitaba de cuando en vez. Que lo he recordado especialmente.
Por aquella época, y con motivo del evento mediático y espectacular, aparte de especulativo y de negocio de los que mandaban/mandan, llamado Expo´92, uno desplegaba una batería de denuestos contra la España que afloraba cono motivo del Descubrimiento y otras lindezas, los reyes de entonces y toda la cosa de dominio histórico, aburrida y alienante, impositiva y machacona, pesada. Era como la moda de hoy con la memoria histórica. La misma brasa para lo mismo. Modos y modas desde el poder y para el poder... Por eso el alumno hace alusión a la avispa psoera perenne...
En fin. A ver si recuerdo y pongo, o tiro de diario, que en aquella época escribía con denuedo y largueza cada tarde y noche, mucho más sobre aquella época en esta entrada que programo para que aparezca en su momento...
Puse de título a esta entrada Puto Uto, nombre de la publicación colegial del insti. Lo he cambiado por el de la risa, pues esa caricatura me ha hecho reflexionar, y esas sonoras carcajadas, y lo harán más en adelante... Lo que me fastidia es que la muerte siempre está de risa. Por eso, tal vez lo acertado hubiese sido la alegría. Eso es lo que caricaturiza el dibujo.

4 comentos:

Aaoiue dijo...

Ahora seguramente serán bloggers, los de Puto uto. La peña del 92, ¿a qué se dedicará ahora? Debieron de sentir el vacío que queda después de, no sé..., acabar una tesis doctoral más sobre la Batalla del Ebro o el uso de los pronombres en Pedro Salinas.
Yo a veces uso la risa a voluntad. Quiero decir que si se me pone una sombra como de jaqueca en el entrecejo cuando estoy laborando, me doy un paseíllo en busca de alguien con quien echarme unas risas y vuelvo a mi lugar nueva.

agustinromerobarroso@gmail.com dijo...

En cierta forma, o de varias maneras, uno cree que el cafelito recurrente del personal trabajador o atareado en sevicios varios, y a media mañana o en mañana entera, es algo como eso que me dices, ese echar unas risas; o como echar un cigarro, que el hecho de inspirar profundamente y expirar lentamente también el humo aireado, amaga y alivia el hastío, la ansiedad de la faena; es, el fumar, un cierto ejercicio respiratorio que alivia, no por el tabaco, que es la excusa para hacer ejercicios respiratorios profundos y catárquicos, que lo que alivia es el "yoga" que se hace, o esos mismos ejercicios de respiración intensos de calada y calada, y mientras más y más esté prohibido, más eficaz es... Por eso, tras intensas mamonadas al cigarrillo vuelven hechos una seda...
La risa asimismo te regenera en ese asunto, pues su uso expande el aparato respiratorio total y más, que es donde está el quid de mucho bienestar, tanto o más que en el comer. Sólo hace falta ser buen observador de su uso y seguirle el juego, como una droga que te enganche...

Besos

Ana dijo...

Uh! Agustín, la risa. Lo primero que me acordé fue de ese libro de Eco, el nombre de la rosa, en donde el motivo de los asesinatos, si mal no recuerdo era un texto perdido de Aristóteles sobre la risa, que supuestamente sería parte de la Poética. Mas allá de Eco y su thriller, Aristóteles plantea el sentido de algún modo catártico del or´gen de la tragedia griega, un modo de expurgación de los sentimientos horribles que los griegos "dejarían" en el teatro luego de las representaciones de las tragedias humanas que allí se presentan. Tontos no eran los griegos...
Un beso grande

agustin romero barroso dijo...

Aparte de griegos y romanos hay otras culturas. Por ejemplo el Ramayana, que no lee casi nadie, habla de la risa por doquier, y la Biblia en algún pasaje. No digo del Nuevo Testamento..., incluso hay por la vasta cultura china, literaria sobre todo, consideraciones sobre el reír...
El señor Eco, como artífices de bessellers mediocres, pero con la cultureta mediana pa salir del paso y atizar vaselina al respetable culto medio y lleno de tópicos universitarios y lugares comunes del saber standar, pues pifia y calla. Calla, o ignora o no destaca con suficiente perspicacia, que los franciscanos -el protagonista de "El Nombre de la Cosa" lo es- tienen un cuarto voto obligatorio, de esos tres clásicos en toda orden religiosa en la Iglesia Católica (obediencia, pobreza y castidad), que es el voto de alegría, con el que se comprometen a estar contentos por el mero hecho de existir, independientemente si hay otros motivos...
Lo de Aristóteles es un juego semiótico más de don Umberto en el lenguaje de su novela.

Muchas gracias y otro beso grande y risueño

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