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30 de septiembre de 2008

QUE ME BORREN

Desde luego que de las listas del poder es muy difícil zafarse. Pero sobre todo de las listas de listas de los verdaderamente peligrosos con las listas, que si un clérigo de cualquier iglesia quiere tenerme en las suyas, mu bien, allá él y esas listas...
Llevo un montón de tiempo tratando de que me borren como votante, que ni soy ni quiero. Mi poder personal no lo otorgo a nadie. Y eso es verdaderamente imposible...
Cuando me ha ocurrido algo extraordinario, como por ejemplo conseguir un trabajo de profe, o sea vender mi tiempo y fuerza de trabajo, en este caso a un administración, pues he recibido mucha publicidad de coches y facilidades para su compra y todo eso... Es evidente que mis datos se los pasaba esa administración al particular para su negocio... Y no quiero nada de eso. Por ello que me borren de los archivos del censo de electores. Que son los censos de los partidos y partías polimilis, de sus entornos, de sus negocietes, de sus sindicatos, de sus mandamases, de sus jueces y juezas, de sus gentes de porra y parra, de sus sicarios y, en fin, de sus esclavos todos y sus siervas todas, por no hacerlos demérito por razón de sexo o saxo...
¡¡QUÉ ME BORREN DEL CENSO ELECTORAL Y ELECTORERO, PERO QUE YA!!
(ese sí que daña)

25 de septiembre de 2008

AGUA COMO NEGOCIO

Que ya no distingo entre siervos y siervas y amos o mandamases.
Hay muchos ejemplos, en la vida cotidiana, que es lo que realmente interesa a la gente de abajo, nos interesa.
Todo este rollo de la crisis, del cataclás (otro más) del sistema capitalista que nos corroe, este cuento de los que Mandan, los de siempre, los únicos, me encanta ejemplificarlo en asuntos de la vida cotidiana.
El Poder, todo Poder tiende a servir al Capital y al Mercado. Esa es verdad absoluta y patente. La está viendo la gente ahora con esto de la crisis.
El mismo y denostado señor Bush es un socialista ejemplar. Está socializando las pérdidas de todos los creadores de basura bursátil y a los creadores de zonas oscuras en la economía. En definitiva que el Estado pagará, con el erario público y común, los errores económicos de la gran banca, de su Mercado y de su Capital. Es evidente que Bush no socializó las ganancia pingües que tuvieron. Lo mismo que Zapatero no socializó las ganancias de los contructores, de las inmobiliarias y otros pelotazos de tal laya, cuando nadaban en oro. Porque Bush y Zapatero son del mismo talante y talento. Son de arriba contra los de abajo.
Y eso, si la gente no lo ve ahora, que los que se llaman de izquierdas no lo son, y que solo hay derecha, Capital, Mercado y Tentetieso, pues es que hay ceguera general, miedo, ignorancia y cinismo común.
Pero voy a lo cotidiano que me trae. Esta mañana he estado en la empresa privada que gestiona el servicio, que debería ser público, del agua en Llerena. Se llama aqualia la cosa y es de las grandes al arrimo del poder, por eso arrima al mismo su lindo hombro en la cosa publicitaria, que ya es caradura. Y ya en su día me manifesté contra la privatización de este servicio por parte de la administración municipal. Era rentable, entre otras cosas y además desde lo público es desde donde tiene uno la garantía de que es eficaz, sano, igualitario, honesto… Lo privado ya vemos como funciona: fatal y la rebatiña (vean la crisis que nos acogota y como lo público tiene que sacar millones para salvarle el culo…). Bien pues es que iba a darme de alta para pagar ese servicio de agua, ya que desde que vivo en la nueva casa no lo hice por olvido y desinformación sobre todo. Que si la escritura de propiedad y fotocopia, que si DNI y fotocopia, que si…, y fotocopia. En fin, toda esa enorme e innecesaria cantidad de papelorio que los privados piden. Y resulta que el pago del agua de mi casa está a nombre de alguien que nunca fue su propietario, ¿cómo lo admitieron si nunca pudo presentar ese título de propiedad? Es una de las muchas ideas que me asaltan en el hecho, aparte de la mala forma del trato que me dan la gente que debe hacerme eso, que ya es la segunda vez. Y claro, como es muy fácil y un negociete. Redondo, a lo menos para los jefes, eso de tener un lindo negocio con una necesidad como el agua, y que el ayuntamiento o la diputación den la cara en cuanto se trate de cobrar, o mentir, o meter miedo… O sea, la estrategia de Bush con la crisis: privatizar los beneficios y socializar las pérdidas (vigilancia del sistema de conductos de agua e instalaciones por parte de la policá municipal y otros funcionarios municipals, cobros y etc.).
Por eso que los que privatizaron el servicio del agua a manos de una empresa de trinque y negocio, con esa necesidad básica, como aqualia, digan llamarse socialistas es cuanto menos risible, sino fuera trágico y terrible, costoso y fatal… Sociatas fueron los que acordaron tal asunto, a lo menos en Llerena, y sociatas sus beneficiarios. Que el socialismo es otra cosa, mariposa, por mucho voto y publicidad engañosas que nos metan, o metan a los ignaros y los que se rinden por nada a los de arriba.
Y ya cuando venga de un viaje que hago mañana arreglaré la cosa del registro del pago, que puedo demostrar, fehacientemente, que han puesto todo lo posible e imposible –me refiero a los mendas de aqualia- para hacerlo imposible. Entre otras cosas por las inexactitudes, imprecisiones y mal trato… Que ni imaginaba yo que esto de registrarse para que te cobren el agua fuera tan enredoso, enredado y casi imposible, por una obsoleta burocracia y personal de la empresa.

Y como coda, dejo al lector una reflexión sobre este tipo de empresas que negocian con necesidades básicas y totales, como el agua. Que la guerra de Irak no se hace por el petróleo, como se pone de pantalla, aunque también; sino por el agua del Tigris y el Eúfrates, ríos caudalosos donde los haya, y que detrás de tanta bomba, guerra y dolor está una empresa privada que surtirá de agua a todo el medio oriente que no la tiene: península de Arabia, Israel y poco más... Que el conchabeo y la mala baba se dan entre políticos de toda laya, sea en lo de Irak, sea en nuestros pueblos extremeños a manos de aqualia y los suyos de arriba. Son poderosas estas empresas, crecidas, en España, al arrullo de la llamada democracia y sus gestores perversos...

PLANTAR ÁRBOLES

Quería, desde hace tiempo, insertar esta historia de alguna manera en este medio, para que llegara a la mayor gente posible. Es la historia El Hombre que Plantaba Árboles, de Jean Giono. La primera vez que la escuché fue por los finales de los años ochenta, en una grabación en cassete de mi querida amiga Mariángeles, que fue tan generosa conmigo al darme a conocer esto y otras muchas cosas de difícil olvido. Hoy, al enredar por Youtube he hallado que alguien la puso, en cuatro entregas. Hay por lo menos dos versiones colocadas en el portal de vídeos y música...
La historia de Giono resalta la importancia del individuo y del cultivo, por parte de éste, de valores en paz con la naturaleza, el valor del esfuerzo personal, la constancia del agua en la piedra, el trabajo, la paciencia, la entrega, el amor, la devoción... Valores que hoy se encargan, los que mandan, en destrozar y arrasar desde la cuna a la sepultura. Y la historia contiene los frutos de esos valores, no ya vistos con la óptica del que espera una renta de capital, sino como el que espera un fruto maduro de la naturaleza, el desparrame del bien y la bondad sobre la faz de la tierra. Otra visión.
La verdad es que siempre me estremece esta historia, y suelo escucharla de cuando en vez. Me limpia de mis ignorancias, miedos y odios. Bien en la vieja cassete que se me regaló, o en otro medio. Me estremece y alecciona, me dice que aún puede el individuo encontrar una vía revolucionaria para enrutar la bondad en el mundo. No ya yendo al monte y plantando árboles. Eso es algo simbólico, metafórico.
Eso depende de cada uno y su libertad. Lo que importa es plantar.
La historia está montada en cuatro partes que te ofrezco. ¡Disfrútalas!









24 de septiembre de 2008

PODERES INTERINOS

Me encuentro un antiguo alumno. Un chico aplicado, honesto, estudioso, con una voluntad de hierro y buen corazón… No me excedo en esas descripciones de este hombre. Nada. Más que inteligencia, que la tiene bastante, este chico es pura voluntad. Estaría por decir que tanta como el caballero inexistente de Italo Calvino, o más.
Acaba de aprobar, antes del pleno verano, allá por el junio que parece muy lejano y doloroso, oposiciones enla comunidad de Madrid a profe de insti y para latín. Que hizo clásicas y en concreto latín. Siempre lo veo entre el deporte y sus estudios, totalmente entregado. No voy a mencionar su nombre, que él y yo sabemos bien y con eso basta.
Me comenta que ha tenido que sacar nota muy alta, porque con eso de los interinos y sus prebendas…, ya se sabe... Que quieren entrar por todo el morro, por el artibirloque de estar ahí como si eso fuera todo. Hay profess interinos e interinos. Eso como en todo. Pero como colectivo amparado por los sindicatos verticales y del entorno del tinglado bipolar, pues vamos dados. Ya en mi época este colectivo mediatizaba oposiciones y su rapiña, con prebendas absolutamente incostitucionales. Y todos se callaban. Ellos defienden esa forma de acceder a la función pública, que es la más enchufista de todas y la más horrenda…, porque, ¿cómo se accede a interino? Nunca lo he tenido claro y nunca lo fui...
Como botoncito de muestra de esas prebendas de este colectivo expongo la de que por tol morro están exentos del año de funcionarios en prácticas, porque se les supone el saber y la sabiduría en el interinaje. O sea que ese año de practicas, que está enfocado a que el nuevo profesor conozca el sistema, y las normas, leyes y demás que rigen el funcionamiento de su trabajo se lo saltan, con las consecuencias nefastas para todo el sistema educativo, las practicas corruptas y las barbaridades que eso acarrea. En los años que estuve en la enseñanza pública lo pude ver, comprobar y a la postre fui una víctima de esa arbitrariedad del interinaje y sus vicios y errores.
Reproduzco un documento por el que se me niega el acceso, y copias, de las actas de claustros y consejos escolares, a los que tenía pleno derecho legal, pese a lo que dice de que consultaron a la delegación provincial, que seguro que fue un interino o que fue interino quien les asesoró... Y tenía pleno derecho a copias, aunque no fueran referidas a mi persona -el interesado- o del mismo..., como miembro de pleno derecho de claustro y consejo escolar... La cosa indica mucha más torpeza y maldad si se informa que los necesitaba para argumentar en mi favor, por un expediente disciplinario abierto a petición de estos que me niegan la defensa, contra toda ley y derecho. Expediente que no fue a ninguna parte y fue sobreseido y archivado sin causa alguna, porque no la había. Sólo había ignorancia por parte de los funcionarios que lo promovieron, ignorancia y mucho odio hacia mi persona, eso sí, motivado por lo de siempre: mi pensamiento y mi ser como soy, que también traía -en sus fondos miedo-; y casualmente todos habían sido interinos antes, y algunos con mucha mili de interinidad, hasta que a fuerza de eso los aprobaron un buen año, porque estaban de suerte. Y esto es sólo un pequeño botón de muestra del pelaje del colectivo de interinos docentes, cuando deciden actuar en comandita. Y que buena parte de lo mal que va la enseñanza se debe a esto, a sus apoyos y suertes.
Así que le deseo a mi antiguo alumno toda la buena ventura, la va a necesitar, este año, si los interinos le dejan incorporarse a la plaza que en buena lid ha aprobado. Porque esa es otra. El colectivo de interinos se coloca antes que los que aprueban el año en curso. Me ocurrió ya cuando aprobé, y lo puse en conocimiento del Defesor del Pueblo, que me dio la razón e instó, mediante una circular, a todas las instancias administrativas para que semejante atentado contra toda ley y derecho no se cometiera en adelante, que a mí no me benefició. Pero el tiempo pasa y el colectivo interino se las sabe toda, con sus sindicatos del crimen de apoyo, y vuelven a colocarse antes que nadie. Por el morro. Son los males de la enseñanza y de la falta de respeto a las normas elementales y racionales.
De manera que tal vez, me comentaba este alumno y profe en trance, que a lo mejor después de Navidad se incorpora a algún insti perdido por la comunidad madrileña... Lo tiene claro, porque a día de hoy no lo llamaron.

23 de septiembre de 2008

ME ATACAN LA WEB, ME QUIEREN CALLADO

Los enemigos de la libertad (como decían los clásicos) no descansan. Ya me parecía a mí que esto era demasiado libre para este sistema de esclavos mayoritarios y serviles a unas minorías electas, eso sí, en unas condiciones desastrosas de obediencia ciega por el mero pan racionado y circo programado.

Me temo que han intentado pirulearme la web, este blog ha sido intencionadamente atacado para eliminarlo, anularlo y dejarlo fuera de juego, callado, nada… En ese silencio de los borregos en que quieren que todos estemos. ¿Quiénes quieren eso? Evidentemente los terroristas del Mando, que no otra cosa son, sino Mando y terror. Así como todo su entorno.

Ayer, hacia la una de la tarde, trato de entrar en mi web/blog, cuyo dominio tengo registrado como www.elpoetaenllerena.com. Y hete aquí lo que se me aparece. Extrañado y sospechando que se ha redireccionado mal el asunto, lo intento de nuevo y vuelve a salir lo mismo. Accedo, a través de otros blogs que tengo en Bloguer, a las entrañas de este, y todo está en orden, salvo que ante la red aparece esa cosa turistera piruleada.

Monto en cólera, llamo a mi amigo Aris, trato de obtener un correo de Bloguer, a través del cual compré el dominio… Total que decido registrarlo bajo otro dominio para sacar a flote la página, y lo he hecho en www.poetaenllerena.com, quitando el artículo el. Sigo manteniendo el nombre de elpoetaenllerena en Blogger, como blog gratuito, http://elpoetaenllerena.blogspot.com/

Además si vas al buscador de Google y pones poeta en Llerena, toda la búsqueda remite a la página falsa, al piruleo, a la cosa esa que parece asunto de turisteo, venta y otras monsergas a costa de mi nombre y de mi dominio. Si se busca como Agustín Romero Barroso, pasa otro tanto de lo mismo, salvo con el blog de los inicios, que tenía como servidor a Bitácoras. Otro tanto pasa si se busca por Llerena, en donde aparece mi web/blog entre los diez primeros lugares, pero si se va, sale la que me ha suplantado, con lo que empiezo a sospechar quien es ese enemigo de la libertad…

Los daños no son mayores. He notado, en el registro de entradas a mi web/blog, una bajada grande, debido indudablemente a este asunto. Y he tenido que poner un enlace en el blog de Blogger que titulo elpoetaenllerena… Asimismo he avisado a algunos amigos que me enlazan…, el primero fue Jaime Álvarez Buiza, para que tomen nota y cambien la dirección de enlace. El lío y daño no es mayor y en un mes se restablecerá lo lógico, espero, tras esta suplantación por una cosa comercial y patatera, que encima dice eso de welcome to elpoetaenllerena.com. Un dominio que tengo registrado a mi nombre, y pagado, que me chulean por el morro...

Pero no me alarmo, tal vez se trate de spam o algún tipo de artilugio que esos enemigos de la libertad maquinan para poner sus negocios y basuras, su mierda y otras similitudes con el fin de anular todo lo creativo, lúcido, comprometido y crítico.

Por todo ello informo a todos los visitantes, a toda la gente que me enlaza en sus webs y blogs, que he cambiado el nombre del dominio, que ahora es: http://www.poetaenllerena.com/

A fin de que en sus lugares hagan los oportunos cambios, y burlar este atentado vergonzoso, y que sea algo casual o de spam, sea intencionado o sea resultado del manejo y apropiación de un dominio legal.

Desde luego que desde el suceso he iniciado acciones legales para buscar el responsable, no muy difícil de hallar, para que responda ante quien corresponda por todo esto, por los daños y perjuicios causados, tanto morales como físicos, de pérdida de tiempo, dinero, etc. A no tardar todo se aclarará. Con paciencia, hilar fino y seguridad. Internet debe ser para la libertad y los libres. Nunca para el negocio, los impostores, la gentuza de siempre y las mañas de la araña de siempre, de los que mandan, trincan, chulean, campan por sus violencias y etc. En definitiva los de negra entraña. Esos que se sienten bien como esclavos o amos. Nunca personas, nunca seres humanos libres.

21 de septiembre de 2008

MACHADO Y LORCA

Estas menudencias y tamañas quisicosas hacen que el personal no lea la obra de Lorca. Como el uso desmedido de Machado, don Antonio, por ciertos politicuchos de oficio hace que la gente huya despavorida de la obra machadiana, no le lea. Consiguen así lo que ninguna censura o muerte lograra.
Y nuevamente el circo mediático se pone en marcha. En el cole, en el insti y luego, Lorca y Machado eran los únicos poetas de interés para todos, digo para todos los que se empeñaban en enseñarnos literatura... No había otros, o esos otros eran desechables. Tanto daba si era pleno franquismo como transición, como la llamada democracia. La publicidad dice eso: Lorca y Machado como los Únicos.
Y así los han convertido en unos monstruos que dan miedo, y ya hasta asco. Porque vemos en ellos a sus afanados propagadores hueros, los vemos como secuestrados y manejados en las fruslerías de sus vidas. Y lo que importa son sus obras literarias. Solamente y verdaderamente.
Así que a otra cosa, mariposa. Y pasando, que los hay incluso mejores, potables y con menos circo, bombo, platillo y manipulación. Eso seguro.

20 de septiembre de 2008

ESTOS SUEÑOS NO CABEN EN SUS URNAS








Lo he leído en un cartelito en el aparcamiento de un super en Llerena. La CNT da una charla sobre siniestrabilidad laboral en Llerena, donde aprovecha para presentarse. Será el martes día 23 de este mes de septiembre, en la Merced, como a las ocho de la tarde/noche. Corre la intervención a cargo del director de la publicación cnt, en la que me honro en tener hecha alguna publicación. Si mal no recuerdo la última fue en octubre o noviembre de 2004, y contra el poder político/judicial y sus juicios rápidos y otras monsergas de la criminalidad organizada de los mandamases.
La CNT ha tenido presencia en Llerena siempre, aunque testimonial algunas. Los dominadores de la gente, los políticos de jerarquía y mando hacen todo lo posible porque no penetre, no entre, no se difunda... Y con ellos todas esa ideas ahormadas desde siempre en las mentes asilvestradas y curtidas por la obediencia y el servilismo. Es difícil romper con todo eso, muy difícil. Y necesario.
Ya era hora que apareciera alguien del sindicalismo limpio y no del verticalismo rastrero de los llamados sindicatos dominantes, o mayoritarios. Que a mí me hace gracia eso de mayoritarios. Esos que obligan a los trabajadores a obedecer, que pastelean con los patrones y el poder, que pactan de continuo para que pierdan los de siempre, que trincan, reparten, capitalizan, mandan, traicionan...
Pues bienvenidos los compañeros anarcosindicalistas a Llerena. Desde esta humilde página se les desea salud larga y que no les canse.
Procuraremos estar en el acto, necesario donde los haya, y aprenderemos algo nuevo, y de camino a ver si el director de cnt me suscribe, que perdí la suscripción hace como dos años, y pillo la publicación donde puedo y como puedo. Y es muy interesante leerla, apoyarla, distribuirla, difundirla. No queda otra.
Nos vemos allá, ese día y a esa hora. ¡Salud!

FLAMANTE DIRECTOR


Debe ser por aquello de que, en la crisis, bien ocupan cargos quienes saben de necesidades y de crearlas, para ofrecer luego la solución a ellas. Este es el caso de don Luis, flamante director de la Editora Regional, que antes ocupaba en cargo de incentivar la lectura entre la gente de Extremadura. Lindo asunto para más lindo nuevo cargo. Quien sabe de necesidades de lectores es justo que pueda ofrecer el paliativo sacando publicaciones. No todos tenemos esa oportunidad, ¡joder!
Tengo la inmensa fortuna de no conocer la presunta obra del instituido nuevo director de la ERE (Editora Regional de Extremadura). Seguro que es un perfecto servidor del Tinglado, a las órdenes del Mando juntapesoero y su entorno de acoso y terror social. Es lamentable que se gasten los dineros públicos en tener este chiringuito para editar y publicitar, a bombo y platillo, a los amigos, allegados, simpatizantes, nulos del entorno ibarrista/varista/pesoero, que es lo mismo que decir que son tan malos que necesitan subvenciones y esos cubículos bien pagados para imponer a la pobre chusma quien es escritor y quien no, quien vale y quien no, quien publica y quien no, quien tiene beca y quien no. Evidentemente por la cara, a poco que se vea, investigue y dirima sobre los métodos usados para ello. Auténtico caciquismo cerril de muchos octanos, señores. Dominando las superestructuras mentales y de valores del personal de a pie, para justificar refinerías, banca, poderes, y la biblia en pasta de todo el Entorno Jerarquizado, como manda la creencia talibana de los neocon y otras conservas enmascaradas de sociata.
Bueno, le deseamos al flamante director que a ver si tiene una visión certera y dimite, pidiendo la destitución de tan obsoleta editorial pública, por las mismas razones, no hace falta ir muy lejos, que las esgrimidas por su correligionarios cuando pidieron la eliminación de la EN (Editora Nacional), en su día. De paso que se una a la gente razonable y pida la destitución, urbe et orbi, de la consejería del ramo de cultura, o como le hayan puesto ahora al asunto del mangoneo superestructural y de espectáculo baladí y de propaganda del dominio psoejuntero y extremeñí.
Que no hay otra, son de la Caradura, no de Extremadura, que aunque rimen no tienen nada en común.

También recordar al público lector que no es fácil ser escritor crítico en Extremadura, sobre todo con el cacicato en mando, ya que la talibanía pesoera, en pie, arremete contra uno de todas las formas, en vez de andar construyendo el socialismo y todo eso, que no hacen ni harán.

18 de septiembre de 2008

MÚSICA PARA UN VERANO, FINAL

VISIONES ATLÁNTICAS






visiones atlánticas tierra dentro
antonio desparrama colorados
verdes rosas amarillos
azules desvanecidos

tiene su pintura quejido
del amor y del beso
vaso e isla
lluvia de color enardecido
recuerdo y humo
drago lucha y caracola
atlante al fin
no es de la sola
mar
sino del cosmos colorido
ser
estar



Espero que mi amigo canario, Antonio Sánchez Cabrera, sepa comprender la tardanza en poner una reseña de esta exposición por aquí. Fruto de mis tareas y la falta de ese tiempo que querría generoso para hacerlo. Y lo hago como se ve, aunque tardando.

Expone, digo, Antonio Sánchez, en la hospedería Mirador de Llerena, que en oferta generosa de sus instalaciones para este tipo de eventos, ha alegrado con bastantes buenos pintores y pintoras. No me perdono el haber olvidado una de las inmediatas anteriores, la de la amiga Isabel Gómez Oñoro, que puede que me esté escuchando... Y esta casi la dejo. Uno no anda muy galán por este tiempo y suelo dejar para luego alguna cosa, pillándome el tiempo, que me mata. Ya hablaremos de Isabel con largueza y oportunidad, que eso no me debe faltar para con ella. También se debe comprender que este lugar es solo un encuentro y que no hay fechas ni oportunidades. Se dan cuando se dan.

Nace Antonio Sánchez en Canarias, Telde, municipio de la isla de Gran Canaria. Estudia dibujo y pintura con profesores y pintores reconocidos de Canarias. Desde 1970 se dedica por completo a la pintura, donde investiga la plástica, temática de retratos, esculturas, murales… Ha realizado numerosas exposiciones regionales y nacionales y ha colaborado con causas solidarias. Actualmente trabaja en proyectos escultóricos.

Se compone la exposición de pintura, realizadas en estancias en Llerena, principalmente en los años ochenta; y posteriores, con lo que delimitamos temporalmente. Antonio es medio llerenense por su vinculación a amigos de casi siempre, en Llerena, especialmente con Antonio y Daniel Romero Núñez. En el folleto de presentación, bien realizado por el Gobierno de Canarias sino es por esas comillas o entrecomillado de VISIONES ATLÁNTICAS, Antonio agradece sus estancias en Llerena, sus contactos y visitas desde hace mucho tiempo. Tal vez va para treinta años, o los supera.

No soy crítico de artes plásticas, carezco pues de la formación técnica suficiente, aunque mis veleidades, interés y dedicación algo me han dado. Así que puedo decir que el color de la pintura de Antonio me resulta especialmente interesante y creativo, me redescubre lo cromático en el color, como notas musicales, que dice mi amigo Pepe López Santana. Motivos muy simbólicos en la etapa de pintura realizada en Llerena, con la sombra de la ciudad al fondo, siempre al fondo, que me recuerdan los fondos lejanos y horizontalmente oscurecidos de alguna pintura de Zurbarán, en ese sentido. Domina el motivo de la pareja en las dos etapas de pintura presentada, la pareja en abrazo, en amor. La caracola y el drago. Especialmente recomiendo, al que visite esta exposición, que se fije en la gama de rojos, violetas, rosas de esta pintura, y los azules casi imposibles, desplegados en algunas muestras, y esa rotundidad de arcoiris con que ha trabajado.

17 de septiembre de 2008

SONETO DE LA DESTITUCIÓN


Tal como decía más abajo, por fin he acabado este soneto sobre evento importante, cual es la destitución de vate al servicio de política, y de bipartidarios que dominan en Extremadura, en concreto. Lo reproduzco, bueno lo llamaría el primer borrador de un soneto burlesco, uno más, añadido a esa larga lista de los mismos que llevo. No queda sino agradecer a las circunstancias, a la consejera de cultura, a la misma ERE (Editora Regional de Extremadura), a Ibarra que me estará escuchando en su despachito, al masca Vara de medir y al propio héroe de estos endecasílabos, encarecidamente, los hechos y los dichos, los sucesos y los ocurridos y ocurrentes. ¡Sin ellos no sé que sería de mí!

se destituya ya o se destete
la santa conserjera de cultura
pues que destituyó con caradura
al director de la ERE matasiete

por el partido todo y al estilete
desde su blog fanático y bravura
talibán de tal fiel embocadora
canta a diestros y siniestros soniquete

cómo condena a todo lo contrario
cómo alza la verdad de su partido
con fe de carbonero tabernario

tejió su ubicación como sicario
cesó como cualquiera malherido
mala fe de los suyos su mal fario

16 de septiembre de 2008

INQUISITIO HAERETICAE

Quiero recordar que leí la noticia en uno de los recortes de diarios y periódicos, amén de revistas, que selecciono sin descanso y almaceno, guiado sólo por el titular del evento, que después ni leo, y custodio en carpetas y cajas de cartón, tal vez para la posteridad. A veces olvido escribir el día, mes y año en uno de los bordes, que para eso están. Aunque con el tiempo ya lo voy haciendo de corridillo. Pero el papelote del que hablo ni lleva fecha. Es noticia de las de sucesos, que tiene mucha enjundia, interés y más posibilidades que he visto jamás. Y en donde, a esos que llaman periodistas, les dejan meter la mano con la imaginación.
Brevemente referiré que nos habla de una red de agencias de viajes que cometía fraude con turistas. Por lo leído, contrataban expediciones a lugares exóticos y en hoteles maravillosos. Estando conchabados con una línea aérea de cercanías. Habían habilitado un paraje en una de las islas de los archipiélagos, con ese clima que tienen tirando a tropical. También tenían otro sitio, en la costa peninsular, de la misma índole y catadura del lugar sin personalidad de los islotes. Llegaban a sus agencias personas demandando viajes al Caribe, Bali, Indochina o Cancún, otros sitios propios del turisteo de este pelaje. Ellos, imperturbables, se los gestionaban. Las gentes tomaban los vuelos nacionales amañados, pensando en largas horas de travesía. Cierto es que cuando el pasaje entraba en las cabinas era, sutilmente, fumigado con un gas adormecedor, que los sumía en sueños parecidos a horas y horas en ese estado, lo que simulaba una larga modorrera hasta llegar a los lugares encantadores. Cuesta creerlo, y no me extiendo en detalles, que en el recorte se explayan, en pormenor, en toda una larga plana del diario, sin publicidad, como no fuere un borde con un recuadro pequeño. Oportunamente veremos que eso, tan descabellado, tiene una sorprendente hilazón verosímil. Y es que el fraude ha llegado a límites increíbles. Y no queremos andarnos con moralinas, ya que nuestra misión es muy otra, cimera y excelsa, como está mandado en gente legitimista y de altas miras.

Arranque de la novela Inquisitio haereticae, 2003

SANDÍA Y SONIDO

Me encanta el saber de la gente, ese que se pierde ya, irremisiblemente.
Salgo por fruta, a comprar fruta. La tienda, de los hermanos León, está llena de gente. Mientras me voy cogiendo melocotones gordos y bien hechos, como me gustan, algunas manzanas, cebollas, pregunto por si hay patata gallega, que no, y miro unas hermosas sandías… Claro estas sandías son de regadío y vaya usted a saber de dónde las han traído. Puede que de Abisinia o Chile, cuando no de Murcia o de Calatayud… Escojo una mediana, que me parece que puede estar hecha. La sopeso y está muy pesada. Porque uno sabe algunos artilugios para averiguar si una sandía está hecha, sin abrirla, claro; pero sandía de secano, de aquellas que conocía de niño y jovencito en los melonares de secano que se sembraban en tierras de barbechos, prestadas o cedidas para ello, por el regalo, al dueño de la tierra, de melones y algo de los frutos… Pero estas de regadío sólo tienen una forma de saberse: abrirse o por el peso. Se supone que si pesa tiene azúcar y demás, o agua, me digo.
Bueno, y en estas trabo conversación con un avezado hombre del campo, con un campesino que, aunque ya jubilado, se mantiene en activo, que estos nunca se van. Está en la tienda comprando con su señora. Y me dice que cuando el rabo de la sandía está seco, apretujao, es seguro que está hecha; claro, me advierte, con las de secano. Le sonsaco más y le digo que yo sé si están hechas por el sonido, que si grave, pues sí, y si agudo y alto, pues como que no. Entonces me suelta que sí, que antes se calaba por el oído una sandía, el sonido podía ser alto, esto es, ahuecado, y que entonces no estaba hecha; o grave y de fondo, o sobrado, en expresión con que llamaba a ese tono, pues entonces estaba hecha. Y para rematar me suelta que golpeaban con el dedo corazón, en además de tirar canica (dedo corazón y pulgar tensos, y unido el pulgar encima de la uña del otro), sobre la punta de la bota, y si el sonido de la sandía estaba afinado con ella, con la punta de la bota, en el mismo tono, entonces estaba hecha, y a medida que el tono de la sandía, al golpearla con el dedo, era el de la punta de la bota, estaba más hecha. Me quedo perplejo y contento. Evidentemente había que tener alto sentido de la afinación natural de sonidos, y sentido musical. O sea la música y su base aplicada a la cata de sandías. Algo sofisticado que subyace en el saber de la gente. Entonces quedo con el señor para que otros día me cuente más, sobre melones y sobre otras cuestiones de ese saber campesino y de pueblo, que se pierden, como decía al inicio, si nadie lo aprende, lo recoge o escucha. Y está en cualquier parte, en casi cualquiera de nuestros mayores por estas poblaciones extremeñas.
Luego me habla de lo malísimo de los tomates este año, que si sin sabor, que si secarones y sin color propio… Le pregunto por las semillas y me dice que las compra, y claro, le digo, es que lo mismo están alteradas y por eso salen así… Que lo suyo es lo tradicional, cogerle semillas a buenos tomates, semillas que uno mismo prepare y uno mismo seleccione, como antes, y que se han perdido tipos de tomate autóctonos, y otras cosas, como zanahorias moradas, rábanos largos, dulces, tiernos (y eso va sin segundas, ¿ei?), tipos de melones dulcísimos de secano, y etc., etc… Pero ese es otro cantar para otra entrada…

MÚSICA PARA UN VERANO, 22





POR MI MALA CABEZA

Por mi mala cabeza
yo me puse a escribir.
Otro, por mucho menos,
se hace Guardia Civil.

Por mi mala cabeza
creí en la libertad.
Otro respira incienso
las fiestas de guardar.

Por mi mala cabeza
contra el muro topé.
Otro levantó el muro
con los cuernos, tal vez.

Por mi mala cabeza
sólo digo verdad.
Por mi mala cabeza
me descabezarán.

(by José Agustín Goytisolo)

¡¡REFINERÍA NO, CANALLAS!!



Una vez más gritamos que refinería no: a la canalla del partido psoe, al gatuperio llamado Junta de Extremadura, puesto al servicio de tal engendro, a los sindicatos del crimen CCOOO y UGT, que se muestran como lo que son, servidores del postor capitalista y ennegrecido, y a esos extremeños engañados, fanatizados y alienados, definitivamente, por el entramado de falsedad, mentira y burla del ibarrismo militante, o varismo firme, la tontuna/listura de los caraduras, los medios de comunicación que nada comunican y sólo sirven de cretinos mamporreros de la campaña electoral continua que los de Mando (psoe, Junta, CCOO, UGT, Gallardo y su sobrino, los refineros...) tienen en esta tierra...
REFINERÍA NO
REFINERÍA NO
REFINERÍA NO

13 de septiembre de 2008

QUE SE DESTITUYAN YA

La noticia se podría titular como de cambio del personal en servicio y chitón, o los peones de brega del partido, para la estructura clientelar de la Junta de Extremadura o su psoe...

Por si no he expresado con claridad, en alguna entrada, uno no está en nada acorde con la medianía y mayoría interesada (por dinero baila el caballero y por pan si se lo dan) en eso de que se subvencione lo que llaman cultura, para convertir todo en parque temático y mal circo. Que desde finales de los setenta enarbolaba la linda progresía cañí. Más dinero pa cultura, decían, más dinero y venga dinero. Y los sindicatos que hoy son multinacionales y bancos y grupos de seguros... Y uno flipaba en colores no comprendiendo que la creación auténtica no necesitaba eso. Si lo necesitara cabe aceptar que sólo pueden crear los ricos o los que tiene posibles, que se dice. Eso de dinero para la cultura iba referido más bien al espectáculo como el teatro, a los que cantaban o hacían músicas, o a los que –en general- se dedican a espectáculos diversos de tipo paratelelevisivo o similar.
Y uno recuerda, en esa línea de recuerdos de hace como treinta años, como se montó, por ejemplo, la Editora Nacional, y recuerda el imponente catálogo que publicó, de una calidad absoluta. Afortunadamente poseo casi todos sus títulos, adquiridos a bajo precio, cuando la linda progresía, en el poder, liquidó aquella ejemplar editora, porque decía que eso de una editora oficial y pública, y estatal, no iba con la democracia y todo eso de que no lo admitirían en Europa y que si la iniciativa privada y el Mercado, y se comenzó a montar el trifostio de editoras oficiales regionales, para estar más cerca del acoso a los escritores buenos, auspiciar a los torpes y lerdos, primarlos, usarlos para su función superestructural y electorera de postín. Ser la casa de premios y castigos de los culturetas en danza, como casi todo lo del negociado de cultura, que dicen.
Existen dos términos antitéticos y que se repelen, cuando el uno no usa al otro, y es eso de política cultural. La gente, el pueblo libre, no necesita de eso, la cultura en su prístino sentido, principio y fin, es algo vivo, operante y que no necesita de poderes, que a eso simplemente se refiere político, que la salvaguarden, dirijan, utilicen, manejen, domestiquen, manipulen, vendan, compren, ninguneen, vejen, enaltezcan. Todo lo que el hombre hace en cuanto ser humano es cultura: desde una meada calllejera hasta pintar la cúpula de la Sixtina… La auténtica cultura o es libre de los políticos y de las instituciones, o simplemente no es, para convertirse en cultureta y sus usuarios en culturetariado mendigante y harto de pan y circo, racionado el uno y programado el otro, como le gustaba decir al amigo Jesús Alviz, de grata memoria, aunque sea biliosa. Al que conocí, por primera vez, hace ahora como 29 años exactos, en la calle de Cáceres donde tenía un piso muy moderno, la calle Margallo….
Y sigamos. Todo lo demás es un simple montaje del régimen para domeñar, mandar, mangonear, porque el poder, a lo largo de la historia no ha hecho más que ocupar parcelas que eran de la gente, para la gente, libres, con el único fin de mentirlas, dominar, decir quien es cada cual. Ocupó la religión de la que todavía está deshaciéndose, o según le convenga, se apoderó de la moral, del saber técnico…
Por ello nunca me he acercado, ni de lejos, a la llamada Editora Regional de Extremadura, como poeta o escritor. Sabiendo que para hacerlo tenía que tener los méritos del carnet del partido en mando, como mínimo votar(lo), o pertenecer al entorno, suficientemente comprobado o contante en mis escritos, forma de ser, estar y todo eso. O sea, para hacerlo tenía que renunciar a la libertad. Máxime si uno apuesta por hacer literatura de riesgo y libre, no mimética ni de éxito o circense, esto es, no ir por caminitos trillados y sendas usuales o compadreras. Uno tampoco está por los premios y eso… En fin, que la Editora no era precisamente lugar de habitación para mí. Sí recuerdo que mandé un ensayo, allá por los iniciales ochenta, cuando estaban tirando una colección llena de autores (o así) infumables, que creo recordar se llamaba La Centena. A día de hoy veo aquella cosa mucho más pobre y lerda, llena de partidarios a más no poder. Y me alegro del suceso de que no me incluyeran en ella. Lo enviado era un ensayo que ya titulé La Afrenta de Tarpeya, publicado en este lugar. Y que entonces mandé, repito, en mi inocencia, a la gente de la Editora, que ni leyeron siquiera, según supe luego, y que se perdió entre el marasmo administrativo y, tal vez, la enorme cantidad de originales que recibían, al parecer, que luego supe que era sólo parecer. Eso.
Por ello, porque quiero la cultura libre de polvos y pajas mentales de gente política y de poder, o sea, que no la jodan, que sólo han de atender los servicios básicos, que hacen mu mal; pues cuando me entero de noticia como está sobre la destitución del director de la mencionanda Editora Regional, pues enseguida pido la destitución total o absoluta de la propia Editora Regional de Extremadura, y del cargo político comisarial de la Conserjera (sic) de Cultura, para siempre, urbe et orbi.
Pero aquí, y allá donde ande el indigente personal del culturetariado, se arma la alharaca pertinente y todos hacen revuelos, todos opiniones acerca del personaje del destituido, razones, mediciones y todo eso. Y digo personaje porque los medios nos lo presentan como tal, con su teatralidad de costumbre y asilvestrada, llena de medias verdades y grandes mentiras. En el poder y para el poder no importan las personas, que se convierten en personajes siempre –y el caso lo ilustra por estos días- sino el uso de las cosas. Y el uso de la Editora Regional para ese poder no es otro que mantener a la caterva de los políticos en mando y mambo, estar en permanente campaña electorera, que con el zapaterismo se ha auspiciado esta manera de gobernar como una faena de estar en permanente campaña electorera continuada. Me redundo y abundo.
Por ello he felicitado a Álvaro Valverde sobre el particular, y él me ha respondido dando las gracias., como caballero que es en estos momentos. Y caballero que fue por la causa que critico del poder sobre la cultura. Bueno, digo fue, referido al cargo del que le destituyeron.
Que cierren la Consejería de Cultura, que destituyan a todos sus cargos, comisarios políticos, inquisidores, pesquisidores y gente de trincar, y que sus recursos atiendan necesidades más urgentes que el manipular la llamada cultura, para convertirla en pan y circo, repito que racionados y programados, y propaganda del poder del partido único en mando. Es la oportunidad.

Por cierto que el diario HOY, mantenido por subvenciones oficiales y la compra de ejemplares diarios para las instituciones públicas, como institutos de ESO, escuelas, etc., tiene la desfachatez de censurar opiniones y criterios de este que escribe de forma sistemática, ya que clarifican y ponen a escuadra a la Junta y sus mandos y jerarcas, sobre todo en eso de que destituyan la Consejería de Cultura, total, y la ERE, Editora Regional de Extremadura, como instrumentos de trinque y trepa de los dóciles y babosos del mando en Extremadura, y gasto suntuario que no se necesita. ¡Qué se promocionen ellos con sus esfuerzos y su calidad, si la tienen y saben trabajar, claro!

¡¡Qué se destituyan ya o se desteten de la mamurria de mando!!

(Inicio al respecto un soneto satírico, sobre el particular, que debe de darme mucho juego)

10 de septiembre de 2008

MÚSICA PARA UN VERANO, 21

Ya era hora de que el amigo Petisme viniera a esta serie de selecciones del verano, de música, letras y otras cosas. No tiene desperdicio. Y mucho más, casi todo, en este espacio para atender como merece y escuchar, escuchar con atención... ¡Entra!






9 de septiembre de 2008

TUS ALAS




A P, siempre


Porque quise dejar de tener miedo
te amé, te amé te amé como si huyera
del presente miedoso que pudiera
quitarme de la boca tanto yelo.

Tanto y tanto amargor y desconsuelo
a mí me perseguía en mi ceguera,
porque en tu claro amor puso frontera.
En tus hermosas alas puse el vuelo.

Vuelo que de la muerte redimía,
alas con las que la vida me llevaban
del miedo mortal a valentía.

De la angustia, ansiedad me liberaban.
La pasión con tu amor se me prendía.
El pavor, el dolor se derrocaban.



De Una carta, un amor (1993-2007)

8 de septiembre de 2008

LA CIUDAD LEVITADA



Sólo el movimiento es infinito. Lo que no
se mueve es limitado, rígido, conservador.
Wilhelm Reich

La respuesta sóla la saben Dios y los arqueólogos.
A nosotros nos basta con constatar que
el callejón es una preciosa reliquia del pasado.
El callejón de los milagros. Naguib Mahfuz

Hay muchas cosas que, pareciendo que existen y tienen ser,
ya no son nada sino un vocablo y una figura.
Francisco de Quevedo

El infinito cabe en una hoja de papel.
Lu-Chi

La niebla otoñal, tan densa en algunos días de noviembre, invadía ya la larga noche, acariciando toda la población, y, más concretamente, su parte monumental, que, por ser, lo era todo. Mientras, la ciudad dormía hacía ya horas, ese sueño que dicen reparador para seguir despiertos. Desde lejos se podía ver envuelta por la bruma, como una inmensa nube flotando sobre el territorio en el que se asentaba. Los vehículos, que a esas horas se acercaban, al enfocar con sus faros y sus luces de posición, daban la impresión de que una tremenda pompa sedosa, algodonosa y luminescente había ocupado el lugar donde Llerena estaba o debería estar por aquella noche desde tiempo inmemorial.
La niebla era la reina y señora de toda la población al anochecer. No se veía casi nada y todo quedaba como sumergido en esa agua algodonosa y materna que, por ciencia física, se esfuma y levita en pompitas de líquido elemento en el aire hasta que vuelve a caer, unida a otras levitaciones húmedas. Existe un mapa antiguo que representa parte de la península ibérica de cierta manera extraña. Si lo hacemos equivaler a mapas actuales, resulta que Llerena estaría en una isla muy húmeda, de forma alargada de noreste a suroeste, con la extensión que actualmente tiene la comarca que lleva su nombre. Pero no divaguemos sobre aguas, islas, levitaciones, gotas y nieblas y digamos que la noche pasó lenta y navegando en aquel mar nebuloso y sin formas.
Por la mañana apareció la hondonada limpia, el hueco mensurable donde había estado la torre. Los que se percataron de que la hermosa torre barroca, adosada al enorme edificio de la iglesia principal, había desaparecido, fueron los municipales, siempre tan atentos y vigilantes, cuyo cuartelillo se sitúa en una de las alas de la parte baja del ayuntamiento. Dicen que el primero que avistó el suceso creía estar soñando, pese a no haber pegado ojo en toda la noche, pensaba que la vista le jugaba una mala faena. La inmensa mole de ladrillos de la esbelta torre de 64 metros de altura agiraldada no estaba. En su lugar se veían limpios el aire y su cielo, libre de la niebla que se fue levantando antes del amanecer. Y una inmensa zanja, perfectamente cortada, en el suelo en el que se sustentaba la fábrica de la torre. Incrédulo ante lo que veía, el guardia miró, espontáneo, más arriba, echando toda la enorme cabeza hacia atrás, para percatarse del amplio cielo que las luces del amanecer iluminaban ya plenamente. Pudo cerciorarse de que no había torre.
-¡Chacho, chacho! ¡Qué no está la torre! -Corrió dentro.
-¡Qué coño dices! Pos… ¡La ostia! ¡Es verdad! –Al salir a la plaza.
Los dos se fueron corriendo hasta las cercanías donde debería estar la construcción, que parecía haber desparecido, no sin cierto miedo marcado por la obvia extrañeza ante lo imprevisible, propio del oficio. Efectivamente, pudieron comprobar la inmensa zanja, como hemos dicho más arriba, y que faltaba toda la torre desde los mismos cimientos. Rápidos se fueron al despacho y llamaron a la Guardia Civil y al señor alcalde. Cuando uno de ellos volvió a salir ya había en el lugar del suceso dos personas mirando, entre confusas y aleladas, el extraño hecho. A la media hora ya eran muchos los vecinos que se arremolinaban en la plaza, en un continuo pasmo. Aquel día madrugó casi todo vecino para ir a ver la desaparición de la torre.
Limpiamente faltaba todo el cuerpo de la torre, desde la propia cimentación, repetimos. Habiendo un enorme hueco rectangular en el lugar desde donde se elevaba al cielo, que podía tener como cuatro metros de profundidad. Lo que más impactaba el espanto y asombro del personal numeroso, que se agolpaba para ver y creer, era la limpieza con que el corte de la desaparecida torre había sido hecho para el resto del edificio, el orden absoluto en que había quedado todo el entramado de la construcción que la envolvía. Ni un cascote, ni un caliche siquiera… Sin nada de escombros y todo aparecía sajado como por un inmenso cuchillo que hubiese penetrado limpiamente en una tarta y se hubiese llevado un trozo. Y ese trozo fuese la torre. O como si un gigante cuidadoso hubiese cortado su cacho de una enorme porción de gelatina, que podría ser todo el enorme edificio de la iglesia. Sí, se veía el interior del templo, las armazones de las bóvedas, el coro desnudo, el interior… Todo lo que se tapaba a la vista con la torre en su sitio.
Hacia el mediodía las autoridades decidieron acordonar la zona, después que los especialistas hiciesen pesquisas sobre daños, y la policía recogiera pruebas del delito, porque de eso no había duda, alguien había robado el edificio, con sus campanas y todo. También se decidió, desde la jerarquía política, no hablar del suceso en los medios de comunicación, que aceptaron la propuesta. De forma que el asunto sólo corrió como rumor y por vía telefónica, y otros medios, entre los particulares de fuera de Llerena. Ese día los niños no fueron a la escuela y los llevaron, por grupos, a presenciar la falta de la torre, entre otros sucesos derivados que rompieron la monotonía cotidiana de la tranquila ciudad. Otro acaecimiento notable fue el que no se pudo tocar las campanas para avisar de las funciones religiosas, y lo más doloroso y lamentable fue que murieron dos personas, que se quedaron sin agonía ni dobles, no repicados por las inigualables campanas mencionadas. Tampoco el reloj, que como un ojo polifemo vigilaba toda la plaza, que presidía la torre, pudo ser consultado por sus seguidores ni les dio la hora, lo que supuso no menor dolor para sus admiradores..
Los días siguientes fueron de desasosiego de los habitantes de la sin par población. La mayoría siguió sus tareas diarias y se trató de hacer vida normal, como si nada hubiese ocurrido, confiando en que las autoridades pronto resolvieran el asunto y se averiguase el extraño suceso. A tal efecto se nombró una Comisión Cívica de notables para las pesquisas y averiguaciones de las razones de la desaparición de la torre. Dicha comisión no sabía realmente qué decisiones tomar en principio, y decidieron celebrar una comida de confraternidad, por aquello de que las penas con pan son menos. Finalmente acordó, como primera medida, convocar a las personas que hubiesen visto la torre la noche anterior, y en qué hora y desde dónde, si vieron algo sospechoso, etc. Todo para ir haciendo tiempo y poder digerir lo que estaba ocurriendo ante sus narices como algo imposible, increíble, raro y doloroso, todo a un mismo tiempo. Y lo peor: sin saber razones, detalles, explicaciones…
Fue así como a la semana, cuando uno de los madrugadores mayores de la población se percató de que todas las columnas de lo soportales, llamados popularmente como de La Casineta, no estaban. Lo que más le extrañó es que el edificio que aguantaban no se derrumbara. Asimismo faltaban los arcos de ladrillo. Todo sin dejar rastro y cortado con limpieza increíble. Las autoridades, velando siempre por la salud e integridad de todos, mandaron poner pontones, de la forma más urgente, a una empresa especializada, que, por cierto, cobró un dineral, y era propiedad de un primo del concejal de obras. Este otro suceso conmocionó más, si cabe, tras esfumarse la torre, a toda la gente de la población, que aún no se recuperaba de la falta del apéndice torrero. Mucho más a la ingente cantidad de visitantes que todos los días venían a la población para ver la falta de torre, noticia que corrió como la pólvora de boca a oído, ya que, como se acordó, ningún medio de comunicación habló del asunto; pero ya se sabe, hoy en día con los móviles, internet y todo eso, no se puede callar la boca de lo que es evidente, pese a que todos los medios de comunicación comprendieron la gravedad del suceso como para no mencionarlo en sus jaraneros medios informativos. Aunque se sospecha que algún empresario turístico puso cuña publicitaria en algunos lugares, en donde mencionó el suceso, a propósito de la fortaleza con que estaba construida su hotelito rural. Pero es mero cotilleo fuera de Llerena y nadie lo ha divulgado, como no fuese comentario privado y personal.

Todo lo demás vino tan rápido que sobran pormenores para expresarlo. En otro lugar y con la memoria atemperada, recogeremos la crónica exacta de los sucesos que aquellos días nos aquejaron. Que con ser graves, sorprendentes e imprevistos, requieren el poso de los tiempos para ser escritos con tranquilidad y sin pasiones y verosimilitud, o a lo menos con objetividad. Un día sí y el otro también, fueron desapareciendo, con la complicidad negra de la noche, algún elemento monumental de la ciudad, que era conjunto histórico y artístico. Sin que nadie pudiera percatarse de detalle que explicase el hecho. La Comisión Cívica, nombrada al efecto, estaba desbordada y algunos de sus miembros habían dimitido, como si su impotencia para dar explicaciones fuese causa de culpa. Tal día fue el pináculo del Camarín de la Virgen lo que se echó en falta, tal otro la Puerta de Montemolín, más allá un lienzo de muralla, de los conservados… Y hasta comenzaron a desaparecer casas particulares, preferentemente las no habitadas… Dicen que un vecino vio, en el silencio de la noche en la que no dormía, tejas volando, elevándose hacia las alturas, lo que le recordó la letra del himno de la región; pero que no pudo percatarse de la razón de lo que sucedía ni por qué. Lo cierto es que todo desaparecía envuelto en el mayor de los secretos, pues, salvo el de las tejas, no existen testigos presentes; y la Guardia Civil cree que el de las tejas se lo ha inventado para burlarse del himno, y el señor alcalde, hombre de orden donde los haya, ha presentado contra él querella civil. Porque hay gente para todo y que juega con las desgracias sociales, culturales, monumentales e históricas, sin entrañas ni respeto a nada. Gente indecente que insulta a la autoridad democrática.
Pero llegó el día en que uno de los aviones de línea, que vuela el pasillo aéreo del este de la ciudad, avistó unas extrañas formas o moles flotando entre nubes, y que, en manera alguna, eran masas nebulosas o algún tipo de satélite. Y todo eso encima justamente de Llerena. Avisado el ejercito ante la captación, y sospecha de que fueran ovnis, dos cazas se dirigieron al lugar y comprobaron, no sin asombro, que era la torre de Llerena y una serie de construcciones propias de la tal ciudad, como se comunicó a los mandos, por ser el piloto de uno de los cazas natural de Berlanga y conocer suficientemente la zona. Con el testimonio del compañero por supuesto, que era catalán, y había tenido novia en Llerena. El alto mando se puso en contacto con las autoridades locales, las cuales se sumieron muchísimo más en el aciago asombro de los sucedidos.
Fue entonces cuando, desde el ministerio, decidieron tomar medidas. Primero se instaló una vigilancia permanente, con aviones espías especiales, que sobrevolaban, en círculo, con gran despliegue técnico, alrededor de las moles que levitaban, a considerable altura, de forma que no podían ser vistas desde tierra. Segundo, se dispuso de dispositivo de emergencia en la propia población, con vigilancia permanente. Cierto día esta vigilancia sorprendió a la vecina Antonia Rosel Barreda encaramada en lo alto de la Merced, esperando que se volatizara y la llevara con ella a las alturas, pues entre la población de la ciudad se supo inmediatamente que la parte desaparecida había aparecido flotando, como si se tratase de satélite, a muchos miles de kilómetros por encima de la ciudad y en el cielo. Tras descubrirla, subida en los tejados del templo, la vigilancia la conminó a bajar, la deslumbró con focos para ello, pues era atardecido, y la apresaron, siendo llevada para ser interrogada, por su presente participación en los sucesos, y se le aplicó la ley antiterrorista. Sabido es que la autoridad tiende siempre a inventarse enemigos ante hechos que no puede explicar, o lo explica así; pero la autoridad es así de lista. Como observadores asistieron dos miembros de la embajada norteamericana, por si la tal vecina estuviese implicada en los famosos atentados del 11S, en NY. Ella siempre dijo que lo que quería era perder el virgo, tal como narraba el simpar novelista más famoso de la ciudad en alguna novela suya, referido a una heroína protagonista.
Se filtró un informe del servicio de vigilancia aérea de la mole flotante, formada con los restos que faltaban en la ciudad, o la Llerena Antigua, como se comenzó a llamar. Ese informe, escueto, hablaba del perfecto orden que todos los materiales mantenían, exactamente sobre los lugares que estuvieron en tierra, según informe de un satélite espía que los sobrevoló y fotografió. Incluso se hablaba de que había personas entre ellos. A lo menos, en las captaciones de vídeo, se veían gentes deambular entre los restos.
Ante el cariz que tomaba el asunto, la misma autoridad que aludimos decidió establecer el estado de queda en el entorno de Llerena. Que fue acordonada por el ejército, impidiendo acercarse a la población o sobrevolarla, a medios de comunicación, que rompiendo lo pactado anteriormente, habían informado ampliamente, al calor del morbo de lo acontecido y jamás –como suelen- para formar a la gente, jugando con el chismorreo que llaman información y la alcagüetería electoral. Emprendiendo un cúmulo no pequeño de curiosos, estudiosos y otros similares, sobre todo historiadores del arte, una peregrinación masiva. Sólo se permitió entrada de vituallas, medicinas y material de necesidades vitales para la gente que moraba en ella. El hospital comarcal dejó de funcionar, siendo trasladados todos sus servicios y personal a Zafra. Se montó, en la sierra más alta que dominaba la población, o de san Miguel, un observatorio especial, que, incluso, llega a grabar en vídeo digital como la espadaña del convento de las Clarisas se eleva y desaparece en el cielo, durante la noche. Para ello cuenta con luces de visión nocturna y otros artilugios. Asimismo ya había testigos presentes de las levitaciones de muchos edificios, en todo o en parte.
Dijimos que, pese a las medidas de incomunicación absoluta, a que es sometida Llerena, por las autoridades militares y civiles, la noticia del suceso trasciende, porque, pese a haber anulado o intervenido todos los teléfonos móviles y fijos, aparatos de radioaficionados, un tal Kashishi envió por escrito un informe (elaborado por un profesor de instituto, amigo suyo, en el bar El Camarón), mediante sus eficaces palomas mensajeras, que, por cierto, utilizaba para hacerse de jachís en otras épocas, burlando así los controles de impermeabilidad de Llerena, por parte de la Guardia Civil. Y, como ya hemos mencionado, miles de personas, llenas de curiosidad malsana, las más turistas aleccionados por agencias sin escrúpulos que actúan desde internet, quieren llegar a Llerena, o se apostan en las poblaciones vecinas, haciendo viajes en la noche para ver si columbran levitar algún monumento, con la dura oposición y vigilancia de las fuerzas del orden y del ejército, que, por supuesto, lo impide diariamente, estableciéndose el perímetro de estado de queda cada día más alejado del centro de la ciudad, afectando ya a Casas de Reina, Reina, y acercándose a otras poblaciones vecinas, que están en estado de máxima alerta. Lo descorazonador es que se han producido varias muertes por armas de fuego, al disparar la tropa nerviosa sobre turistas infiltrados que a toda costa quieren ver lo qué pasa, que para eso han pagado.
Y ha llegado un momento en que las autoridades han acordado trasladar a la población, a los habitantes de Llerena, a otros lugares, a la gente toda, dejando la ciudad evacuada y sin nadie. Especialmente se está dando acomodo en poblaciones grandes, como Berlanga o Azuaga, donde se les facilita vivienda y se les atiende convenientemente. Aunque posteriormente el acomodo de personas fue hecho entre todas las poblaciones de la comarca. De esta manera, en menos de una semana, la población quedó totalmente desierta en presencia y vivencia de vecinos. Sólo elementos especiales del ejército, de la Guardia Civil Especial patrullan sus calles, entran en sus casas, una por una, para desalojarlas y vigilar que no quede nadie. Y en espera de desenlaces finales.
Y todo se hace porque han amanecido días en los que había desaparecido, totalmente, una casa mudéjar, despertándose sus moradores a la intemperie. Poco a poco, una noche sí y la otra también, desaparecen calles enteras, casas, edificios públicos o religiosos… De forma que, quienes la conocían, hoy dudarían ante lo que queda de la devastada y expoliada Llerena, irreconocible y reducida como a la mitad. Y va a más enorme pérdida y desgracia.
Y así, en este último pasado veintitrés de junio posterior, noche de san Juan, todo el dispositivo que vigilaba lo que restó de Llerena, fue cegado por un luminoso resplandor. Cuando pudieron abrir los ojos y recobrar nuevamente la visión, nada existía en el lugar donde antes se levantaba la histórica, artística y monumental Llerena. Se había volatizado totalmente. Bueno, no del todo, parecían quedar restos aún: una casa de esquina en la plazuela del Teatro, con fachada de ladrillo no mudéjar, parte de la fachada de otra en la calle Corredera, con una ventana neomudéjar, la estatua de Zurbarán en medio del desierto y de la nada y los dos árboles que estaban adosados a la fuente de la plaza Mayor, toda la montera de cristal del patio del ayuntamiento, la piscina de la casa de doña Mariana… Algunas viviendas dispersas en lo que fue el extrarradio de la ciudad, la oficina de turismo y casi nada más. Todo era un árido erial donde antes se arracimaba una de las perlas de la región.
Pero el espectáculo era desolador, tétrico y desierto, donde antes se aposentaba, repetimos, una de las más hermosas ciudades de la península, tan extrañamente desposeída de su sustrato terrestre y, parece ser, levitada a miles de metros, en las alturas de los cielos. Tal vez en busca de otros habitantes, tal vez un fenómeno desconocido del poder radiactivo, o no sabemos qué causas y azares de estos tiempos de cambio climático y azogue, que los más gustan vivir con la cabeza escondida bajo el ala del consumo, del engaño o de la estupidez.
Por otra parte, los aviones que, desde el inicio de la desaparición de la torre y la arcada de la plaza, sobrevolaban, en observación permanente, alrededor de la mística ciudad elevada, de la Llerena huida, podríamos decir, fueron informando, puntualmente, como toda se recomponía, igual a una enorme maqueta tamaño natural, allá arriba, en el empíreo de los cielos izada. Pero tampoco podían ver cómo se hacía, con que fuerzas, porque era imposible aproximarse mucho. Una desconocida fuerza magnética los repelía, afectaba a sus sofisticados aparatos cuando lo intentaban. Para evitarlo los rusos y chinos ofrecieron otros aviones especiales, que igualmente vieron frustrados sus intentos. Asimismo se lanzaron paracaidistas voluntarios, de los que jamás se supo, siendo engullidos por la Llerena flotante y etérea, la aupada a su gloria. Pero no diremos más sobre los intentos de la autoridad por mandar y ordenar, por dominar lo que sucedía fuera de su mandato, porque sería harto sufriente para nuestros lectores y una cadena de insensateces tal como cualquiera que la conozca está acostumbrado ver.
Conviene hacer un parón, en esta verdadera crónica de los sucesos de los que fui testigo, para traer la reflexión de uno de los directores de una revista cultural de la ciudad, que se publicaba en uno de los últimos números. Era algo así como que, en otros tiempos algunos habitantes de Llerena, elevándose por encima de la chata visión de la medianía, habían levitado, subido y volado alto, tal como los alumbrados, emigrantes y demás huidos. Hoy no se puede decir lo mismo, y es la propia ciudad la que huye en busca de otras gentes. O, a lo menos, eso es lo que se nos aparece con la certeza de lo que contamos a nuestros lectores. Tal vez el director de Torre Túrdula, mencionado, no andaba tan descaminado el emitir aquel juicio sobre los tiempos en los que la gente huía de la ciudad, encumbrándose a otros cielos o espacios habitables. Siendo –repetimos- a la inversa en el día de hoy, cuando es la propia ciudad quien busca su gente, como en otro tiempo la gente buscaba su ciudad. Incluso, en nuestra tarea informativa, hemos charlado con un número, no parco, de personas, entre las que recuerdo a un gordo seboso, que fue concejal, que al referirse a un partido de oposición, por supuesto formado por gente más sensata, buena y menos avariciosa que el que el propio gordo milita, éste se refirió a ellos con la definición degradante de que “esa gente levita”. No sabe el propio seboso que fue premonitoria su visión de la levitación; pero se equivocó, y no fue la gente quien lo hizo. Traigo esto acá como recuerdo imborrable que escuché en lo primeros días de estos hechos y que quedó en mi memoria, como algo curioso y menor.

Pasaron los años y, tras un tiempo de prudente observación, las autoridades decidieron reconstruir Llerena totalmente, sobre el inmenso solar en que se ubicó la volatizada. Sobre todo por el fuerte empeño de las autoridades europeas, que aportaron una fuerte suma, como subvención a fondo perdido, para que tal cosa se hiciese en pro del patrimonio artístico, monumental e histórico de toda Europa, que no era lo mismo sin Llerena. No antes si hacer exhaustivas prospecciones arqueológicas, que dieron como resultado maravillosos hallazgos, poniendo en cuestión principios inamovibles del saber prehistórico. Era de razón hacer catas minuciosas, geológicas y arqueológicas, a fin de documentar toda la historia más antigua del territorio sobre el que se asentó Llerena la Vieja, antes de proceder a su reconstrucción total y en pormenor, de su conjunto histórico, artístico y monumental. Desconsiderando el hallazgo veraz de la antigua ceca púnico-fenicia de Turiregina, que se asentaba en la misma Llerena, habiéndose encontrado ingente cantidad de monedas de metales preciosos y no menos valiosos, objetos y materiales de fundición y acuñamiento, así como otros restos de valía incuestionable, no podemos dejar de señalar lo más importante. Esto es, la nómina de hasta 213 ídolos labrados en hueso, y casi iguales al famoso Idolillo del Huertecillo. Diremos, para nuestros lectores ignaros, que el tal idolillo es una figura labrada en hueso, del periodo calcolítico, aproximadamente de 6.000 ó 8.000 años antes de nuestra era. Algunos arqueólogos suponen que existía en Llerena alguna factoría artesana para el labrado de tales piezas, encontradas en perfecto estado de conservación, y alineadas de manera tal que, por su distribución en paquetes de número similar, dan que pensar que estaban preparadas para, dicho en términos de hoy, comercializarse o enviarse a las gentes para las que se elaboraron. Con lo que es posible suponer que ya existía una industria laboriosa en Llerena y un comercio, por supuesto miles de años antes que en Zafra o Azuaga, por poner una comparativa del entorno. Como dato curioso este yacimiento se hizo donde estaba ubicada la antigua calle Curtidores, con lo que no es descabellado pensar que en toda esa zona hubo antaño un foco eminente de la industria de los derivados y manufacturados de origen animal: cuero, pieles, hueso, etc., aparte de carnes y sus derivados, por supuesto.
Y de lo que no hablaremos, de momento, dejándolo para posterior entrega, es de la red de galerías y catacumbas aparecidas bajo Llerena. Existía una leyenda sobre el particular. Una leyenda que aseguraba que Llerena toda estaba hueca, y que sus iglesias, conventos, casas principales y palacios se comunicaban entré sí por una intrincada red de túneles. Hoy, gracias a quedar al aire y descarnada toda la cobertura de lo que fue la ciudad, eso se ha develado cierto, y muy lejos de leyendas, rumores y sospechas. Y aunque ya decimos que merece trato aparte, ya que informa de otra historia de la ciudad, no podemos dejar de dar un adelanto del asunto. Tuve la oportunidad de adentrarme por uno de los pasadizos con un arqueólogo y dos guardias y puedo contar algo. Andamos por término de un cuarto de hora y llegamos a un lugar donde la galería se ensanchó y se dividió en otras, continuamos al azar por una, aunque el arqueólogo llevaba una brújula especial, y sabía bien por donde iba, y conseguimos llegar ante una puerta, que se situaba, más o menos, debajo justamente de la plaza mayor. La abrimos, no sin esfuerzo, y pude ver que nos ofrecía una amplia habitación abovedada. La tal habitación estaba adornada, en sus paredes, con pinturas que representaban a todos los inquisidores de Llerena, con sus nombres al pie, y la etapa en que lo fueron, también los maestres de Santiago, y los priores de la misma orden, así como los alcaldes posteriores, hasta el último, y toda autoridad… En fin parecía como si alguien se hubiese encargado de guardar la memoria gráfica completa de todos los hombres históricos de Llerena en aquel sitio. Esa era mi impresión. Un detalle de corte artístico es que las gentes de parte del siglo XVII parecía pintada por Zurbarán o gente de su escuela. Y perdóneseme la ignorancia en esos asuntos, ya que fue lo que le entendí al arqueólogo. Asimismo había cantidad de muebles antiguos, con muchos archivos, libros, armas, cosas, ropas… Y fuimos descubriendo una no despreciable cantidad de habitaciones, bien comunicadas entre sí, bien aisladas a los lados de los túneles, y todas estaban amuebladas y llenas de enseres de todas las épocas, y como abandonadas desde hacía poco, por la limpieza y orden que reinaba en ellas. Lo cual hacía sospechar que estaban habitadas, o lo habían estado recientemente. Pero no vimos un alma. Pasamos en esto casi toda la jornada y sólo recorrimos una parte mínima. Pero hasta el día de hoy se me ha prohibido hablar de esto en detalle. Cosa que acato. Y quede eso ahí para mejor ocasión de sacarlo con toda su pujanza e indudable interés. Supongo que al lector le asaltan las mismas preguntas que a mí: ¿Existió otra Llerena sepultada, paralela y receptora de la única que se conoce?, ¿cómo se comunicaban y quién o quiénes la mantenían en orden, el gasto, cómo se excaban las galerías, etc.?, ¿quiénes tenían conocimiento de ella?, ¿era posible una Llerena subterránea al igual que existía una Llerena aérea?, ¿existiría en algún lugar una Llerena acuática? Y para completar el ciclo de los tres elementos (tierra, aire, agua, fuego): ¿Se daría en alguna parte alguna Llerena viviendo en el fuego, ignea?
Pasado aquel periodo de estudio arqueológico que, dicho sea de paso, fue hecho en su integridad por hijos del la ciudad, la autoridad decidió restaurar la Nueva Llerena totalmente. En el proceso sirvieron mucho los planos perfectamente conservados de sus edificios. Asimismo los muchos estudios y material fotográfico, de vídeo, cinematográfico y etc., que estaba recogido en instituciones públicas provinciales, regionales y nacionales. Mención especial merecen los muchos emigrantes que habían aportado sus mucho material para esta labor, en colecciones hechas en los muchos años alejados de su tierra, lo que les llevó a almacenar, compulsivamente, todo lo referido a ella: planos, fotos, publicaciones, y ese largo etcétera de detalles que hacen posible el trabajo de recuperación de los edificios. Pero lo que más contó, a la hora de medidas precisas, fue lo que se conseguía, mediante la exacta observación, con las máquinas más modernas, de la Llerena Vieja, que flotaba a miles de metros sobre la que se edificaba la Nueva. Por cierto de Llerena la Vieja este que les informa sabe, por su arte y parte de áscesis y mística, que está habitada por los más de 5.000 muertos, al parecer resucitados, cuyos restos y momias fueron exhumados en 1979, cuando las obras de remodelación de la iglesia de la Granada y de la plaza mayor. Precisamente en dependencias sitas en la torre. Dichos restos se conservaban en almacenes del cementerio municipal y han desaparecido, tan misteriosamente como la ciudad levitó. Los expertos suponen que son las gentes que se ven pulular por sus calles. La forma de esa extraña vida no me ha sido revelada, ni el destino, ni hasta cuándo o cómo. Se sabe que la NASA y el ejército han montado dispositivo de observación en un satélite especial y secreto. Pero de sus informes y observaciones nada se sabe, como siempre, salvo la banca que paga los proyectos y la lucha antiterrorista.
Por supuesto dejamos para mejor ocasión la narración de las miles de historias, cavilaciones y sucedidos en este acontecimiento, ocurridas a la gente corriente, aunque mención aparte merece un señor predicador laico, lo llamaremos así, que le dio por anunciar que todo era una conspiración contra Llerena, fraguada por sus enemigos seculares, según contaba, tal vez avecinados en pueblos como Azuaga, Berlanga y demás y, por supuesto, no cabía la menor duda, por los enemigos de la Historia, de la Religión y de la Civilización, esos protervos sin salvación. Este tipo, parece ser que ocupó un cargo de escribiente en algún registro o similar, se daba a leer con tanta afición y gusto la llamada novela histórica, que llegó a tanta su curiosidad y desatino en esto que le llevó a la pasión por los papeles de los archivos oficiales, sobre todo antiguos, llamados archivos históricos, no sabremos nunca con qué criterios lógicos, para indagar sobre el pasado o la Historia. Perteneció a una sociedad pública, establecida en la zona, para el estudio del asunto histórico y derivados. Dio en sacar unos panfletos en los que publicaba libelos, entre apocalípticos y en defensa del patrimonio artístico, monumental e histórico, o una mezcla extrañamente religiosa de todos ellos. A esas publicaciones las llamó Albora y estaban financiadas por instituciones públicas y por la banca local, a pesar del contenido absolutamente desquiciado de lo que daba a la imprenta. Suponemos también que, tal vez, todo era una tapadera, incluida su vesania, para conseguir, de matute, un lindo y no breve capital. A costa del cuento monumental, histórico y artístico. Pues por esta tierra hay gente pa to. Y lo peor son los fanáticos de cualquier laya, moda, y los talibanes de la Historia, tan al servicio del dominio, mando y ringorrango siempre, y a la orden de la autoridad competente, y con su permiso.
Volvamos al proyecto de remodelación de Llerena la Nueva. Conforme se iban haciendo las fases constructoras se iba aposentando a toda la población que, como dijimos anteriormente, había sido establecida en las poblaciones de toda la comarca de Llerena, aunque algunos habían decidido aprovechar la hecatombe para instalarse en otros lugares, no ya de la península ibérica, sino del universo mundo. Así que, poco a poco, Llerena fue recobrando su nuevo tono vital y artístico, monumental e histórico, con una afluencia turística considerable, que venía a ilustrarse con la restauración de su monumentalidad y su arte sin par y, por supuesto con su Historia preclara. También, poco a poco, las gentes fue reconstruyendo los detalles de la vida cotidiana en todas sus grandezas y mezquindades. De tal manera que la alcagüeta volvió a la alcagüetería, que había celado y guardado en el exilio, el ninguneo al ninguneo, la soberbia a sus gobernantes y la gente de orden a su lugar y todo a su palo y tentetieso, como si no hubiese pasado nada de nada, y todo estuviese a prueba de siglos, perfectamente restaurado, atado y bien atado, amarrado.

Pero eso ocurrió hace mucho tiempo. Tanto que las personas de más edad lo han borrado de sus memorias. Y si alguna vez tienen un atisbo de recuerdo de lo mismo, suelen notar como sus pies se elevan no más de un palmo del suelo, o a la casa se le levanta el tejado cosa de medio metro, si el recuerdo perdura unos segundos. Pero estos sucesos son cada vez más raros. Toda la memoria histórica no existe, salvo para mí, que no soy de esta tierra, y la veo y lo cuento más como un espectáculo que con pasión de indígena. Se comenta que las autoridades, por salubridad mental o por interés político, hicieron tomar un preparado del olvido a toda la población, escrupulosamente, a través, sobre todo, del servicio de agua potable, y de la colaboración de los distribuidores de cerveza o vino, y derivados y otras bebidas para la población. Todo para que olvidaran que un día la ciudad comenzó a levitar, poco a poco, trozo a trozo, como si huyera o quisiera abandonar a sus habitantes, como si los abandonase a sus suertes, consiguiéndolo totalmente, y allá por los cielos anda a su buenaventura. Y que esta, la Llerena la Nueva en que se vive, es totalmente hecha a imitación de la real y Antigua. El servicio de restauración de monumentos ha conseguido la perfección.
En uno de los últimos números de Albora, nuestro cronista apocalíptico defendía la teoría de que cuando la Llerena Nueva esté completa, al detalle mínimo y como una recuperación y restauración de la Llerena Antigua y real, mas levitada, esa Llerena Antigua levitada, y huida a los cielos, desaparecerá para siempre, siendo todo como un sueño o una pesada pesadilla, algo que sólo una poderosa imaginación y una creación geniales pudieron maquinar, pero que la ramplonería calculadora y diaria no podría ni sospechar y menos vislumbrar. Y algo de verdad diría el buen hombre, pues nada se sabe desde hace muchos años de aquella Llerena Vieja, que fue. Aparece, al día de hoy, tan desaparecida de los cielos como lo fue otra vez de la tierra, y antes de las aguas y esperemos que del fuego, en su futuro, sobre todo infernal.

Lo que acaban de leer, mis lectores queridos y desagradecidos, es testimonio personal, como testigo presencial e inicial de los hechos referidos y acaecidos en este lugar. Por puro casual me hallaba descansando en esta bellísima población de Llerena, luego de dos años de una ruda faena, como corresponsal de guerra en Irak. He tenido la suerte de vivir, desde que se iniciaron los sucesos lejanos, de los que hablo a vuelapluma; únicos, irrepetibles y maravillosos. A tal ha llegado mi grado de encantamiento que vivo establecido en Llerena desde entonces, donde estoy escribiendo una larga novela, en la que narro los pormenores del todo, con mejor estilo y depurada factura, que este tipo de crónica periodística expone, ya digo que en primicias, para mis ávidos lectores. Desde luego es novela histórica, por supuesto, ya que los hechos ocurren en la Historia que se pretende olvidar. Aunque sé que casi todos lo tendrán como producto de mi imaginación, y me acusaran de calenturiento, forastero y, sobre todo, mentiroso y plagiario, porque una medianía de gente en Llerena no entiende ni sabe lo del hecho de crear artísticamente. Pero cuando vean que están restaurando un edificio, no olviden esto que les he contado, sobre todo cuando no les cueste un euro la faena de la restauración, y recuerden que la pócima del olvido ha hecho su efecto en los olvidadizos. Pero confío en que la naturaleza humana es más fuerte que todos los mejunjes y drogas del olvido, sobre todo de esto tan importante, así como para el recuerdo.
Espero, finalmente, ser el que resucite esa memoria con esta crónica de urgencia. Breve, conciso y al grano del asunto he ido, tal vez un poco al estilo de los comics. Como en mis crónicas urgentes de guerra, y, como en ellas, alguien tratará de llamarlas mentira e infundio de mente afiebrada e imaginativa. Pero les ruego que la lean impunemente. Iacta est.

NOTA ACLARATORIA: El relato reproducido, La ciudad levitada, ha sido legado a Agustín Romero Barroso por su autor, un importante periodista francés, así como guionista de comics relevante. Así que ARB es su verdadero propietario, habiendo mejorado el estilo, dentro de lo posible, y reservándose el derecho a disponer de este material para elaborar una novela en el futuro, evidentemente no histórica y tal vez histérica o irónica, dando fe así de la escuela literaria del Nuevo Humor, formada por gente de Llerena, conocida en el universo mundo menos en ella. Fue publicado en primicia en algún número de la mítica Torre Túrdula, y sale de nuevo en este sitio para retomar con fuerzas el otoño y el duro invierno que llegan.