19 de noviembre de 2008

LA PUBLICIDAD DEL PÚLPITO Y LA OTRA





De las cosas absolutamente canallas que diariamente ocurren, en el mundo del dominio y del poder, sin duda los fenómenos publicitarios son los más, donde abunda la mentira y la bajeza por igual. Y de todas las publicidades la institucional, la de las instituciones políticas, gana en demasía a cualquiera. No la información, que no, sino esas campañas que pretenden vender la burra, hacer lo que no es, sino lo que predican desde sus púlpitos, con una intencionalidad sobrada, autoritaria, total…
Porque se trata de repetir mucho una mentira hasta hacerla verdad, se trata de establecer como verdad lo que quieren los de Arriba que sea verdad. Se trata de vencer a fuerza de repetir y con la autoridad ubicua de los medios del manejo de masas. De eso se trata.
También de trasvasar dineros a esos medios que trabajan y se desvelan por el que los pasa del erario público a ellos, con toda la caterva de intermediarios, trujimanes y correveidiles… Para que luego esos medios se porten bien y den cancha a esos políticos con mando en la hora de las elecciones, y todo el tiempo estén en campaña electoral desde todos esos púlpitos de mando…
Porque dos puntales sostienen el régimen de urkos y a la talibanía soberana, con todos sus entornos sectarios, en Extremadura: un manejo sabihondo y mu listo de los medios publicitarios y mediáticos: periódicos, portales de Internet, radios, teles, empresas de publicidad y todos sus enredos y cubículos, por una parte y, por otra, el clientelismo o favoritismo político para afirmar dominio social y económico en la trama del territorio. Eso es incuestionable. Minar los dos puntales es obligación de cualquier persona libre, porque esa forma establece un sistema de caciquismo que penetra toda la sociedad, llegando incluso a las relaciones personales, dándose una larvada presión y acoso que produce un vacío a las personas independientes y opositoras, libres en definitiva, llevando en no pocos casos a la emigración o el ostracismo social.
Bueno, pues ayer me paseé por Badajoz capital y ¡no veas la de carteles!, que ocupaban los mejores lugares para el caso, que me decían eso de SOMOS EXTREMADURA, con letra blanca, sobre un fondo negro cuervo con careto de algún héroe o linda heroína de la fama y del triunfo, de la gloria del cante o del periodismo, cuando no de las letras. Todos mu sonrientes y contentos. Tamaña estupidez sólo la puede hacer alguien que cuente con el dinero público a espuertas en este tiempo de crisis. Que uno todavía encontraría cierto valor si paseando por Soria, o por Cantimpalos o Utrera, cuando no Reus o Tarragona, se encontrara un cartel que me dijera SOMOS EXTREMADURA… Y uno cabila, y urde sospechas sobre esos regionalistas que iban en coalición con los Únicos… A ver si esto es que la talibanía juntera ha decidido hacerse nacionalista de su mando y su poder. Y que Extremadura son ellos y nadie más, y como ellos y no se puede ser de otra forma. Se han convertido en la esencia del ser de la palabra extremadura, se la han adueñado total. Nada fuera de ellos, sus dueños, tiene salvación. Así que nos dicen lo que es, la esencia, no nos dicen la existencia, ESTOY EN EXTREMADURA, no, que eso no dice nada, o ESTÁS EN EXTREMADURA, no, que eso tampoco vale…
Me inspiró, todo el acoso visual del cartelismo institucional afirmando que somos y somos, una serie de negro humor acerca de quienes son y quienes no son, de quienes somos y quienes no somos. Y hoy, esta tarde con mi gatito cercano y dormitando en su silla, me he puesto a terminar la nota que hice esta mañana, a ver si la cuelgo antes de las doce. Y he estado elucubrando y fraguando una serie de carteles alternativos y antipublicitarios de rompe y rasga, que espero sean la delicia de los que saben degustar esas cosas tan necesarias y que deben estallar en plena maquinación de la manipulación publicitaria en trance. Menudo rollo ese de Merca o Marca Extremadura. Ni marcas, mercas ni modas. ¡Abajo el mal, abajo el Capital! Amén.

3 comentos:

Fauve, la petite sauvage dijo...

Seguro que ganó por un punto el slogan al otro para elegir, que sería el "YES, WE CAN". Como si lo viera.

agustinromerobarroso@gmail.com dijo...

Pos a lo mejón..., cuasi seguro, mira que no lo he pensao... ¿Pa eso hacen concursos de eslóganes? Creo que no, que siempre lo cavila una camarilla y pone lo primero que se le ocurre, la cosa es rellenar el expediente y hacer campaña...

Fauve, la petite sauvage dijo...

Con lo que molan las tormentas de ideas, ay.