21 de noviembre de 2008

AZTO DE AFIRMAZIÓN NAZIONAL/REGIONALIZTA







Siempre me han dado yuyu, cosa, repelús, escalofríos esos que dicen que representan a, que son representantes de, que son la voluntad de y por, que son el deseo de… Y cuando dicen de la mayoría, con ese aire de totalidad y resignación (para los demás), obediencia y mando, la cosa es patética y es el fotomatón del pelaje de los que lo dicen. Monsieur Ibarra y los suyos suelen decirlo, sin más. Y está dicho todo... Lo suelen emitir sociatas en mando en Extremadura, muy asiduamente, como recordando ser dueños del cortijo. No se lo dicen a los bancos y poderes socioeconómicos, no, que lo dicen a los insurrectos, a los que desvelamos sus trucos y falsedades, a los inquietos, a los independientes, a los libres... Por algo son perros de presa. Y sobre todo que, por eso meramente, hacen y deshacen contra los otros, y mandan, y deciden, y trincan, quitan y ponen, hacen y deshacen. Incluso identifican Extremadura con sus instituciones de forma absoluta, y a ellas con sus culos de buen asiento, con sus posaderas en la totalidad. Y que te lanzan luego a la testa un porcentaje, un número largo, o una buena cantidad de votos, masas, personal para asentar tamaña necedad y semejantes actos y hechos. A ver si va a resultar que la democracia es la fórmula científica de la verdad, y no la manera de encargar a unos pocos que atiendan labores para coordinar a muchos, servir a los muchos, trabajar por el bien común y beneficio de todos…, de manera siempre pasajera e interina, provisional y directa, controlada en cada momento por esos muchos, sin prebendas ni autoridades algunas, sin mandos y sí servicio… Que se ven ramalazos de creyentes y talibanes varios, sectarios siempre, en que eso de la democracia, su democracia, es la reostia, y su aplicación e imposición la mayor de las certezas. De manera que los líderes que les genera son siempre los más agraciados, inteligentes, sabelotodos, perfectos, los mejores (por supuesto), incluso los más aguerridos folladores y espabilados machos (si son machos, que lo suelen), e incluso con cierto morbazo chupetón, si son féminas (que son menos, aunque se esfuerzan por eso de la cota, digo cuota).

He asistido a casos en los que se cree que toda la sabiduría debe generarse –y se genera- por democracia, y algo vale si lleva el marchamo de democrático. Sino, no. Es tal la extensión dada al concepto, a la idea, a la palabra democracia, usada como marchamo de la verdad y del manejo, que copa todos los órdenes de la vida. Existe un plástico democrático, cagada democrática, anillo de bodas democrático, aire democrático y hasta fusta de galopar muy democrática, y el cacique democrático tan típico del terruño pal turismo rural… Lo cual no deja de ser algo estremecedor, gilipollesco y castrante. No como sinónimo de bueno, que no, sino como sinónimo de imposición y de la Verdad Absoluta Total, y fuera de ella no hay salvación alguna… Que así entienden ellos su democracia. Como el que gana la liga de fulgo, o gana un premio amañado, o una cesta de Navidad. Así.

Vengo con esto por la convocatoria a una manifiestación en Mérida, que podríamos llamar de afirmación de la cosa del mando y de sus juntos y revueltos vindicadores. Porque no van a ser menos que otros, esos otros de las otras autonomías en competencia, en linda competitividad capitalista y de mercado. Y, venga, que hay faena para demostrar quien se es en una espléndida manifa de los deseos del pueblo extremeño, uno y todo lo que se cría en esta tierra. Y el que no lo apoye no es bien nacido. Un Pueblo, una Extremadura, una Junta, un Líder, un Destino, un Partido, e Ibarra su profeta… Y hay que hacer ruido, como los otros, y hay que hacer espectáculo sin tasa, haya crisis o no haya crisis, y hay que jalear al jefe, a los del mando en Junta, y hay que aprovechar el río revuelto y afirmar lo de la refinería, ques que hay mucho paro, que hay mucha crisis.

Y allá van los sindicatos verticales, uno encima del otro en pleno orden, y las aguerridas huestes de toda asociación del entorno sectario, y que si los bipolares, los bipartidarios aferrados a sus prebendas y mandatos, que configuran el todo. Fuera de ello no hay salvación, y estamos en la inopia, en el infierno ardiendo, como dice la paya, en la opinión de la noticia en Internet en el HOY (HOYESVIERNES, UY!! Otro que está enfadado con el mundo. Pues yo voy a asistir porque estoy muy orgullosa de mi tierra y no me gustaría haber nacido en ningún otro sitio. Mira somos los unicos que nos manifestamos para celebrar algo, así deberían ser todas las manifestaciones). Que ellas, las de la cota, digo cuota, saben mu bien sacar la parte negativa y perversa de los que estamos en contra, con ese asilvestramiento de la crítica marujera y moralina… No es por ideas, ideologías, siquiera intereses, que no. Ellas lo resuelven por la vía rápida de los mondongos y el estado anímico, la regla, las neuras, el sabor de boca o de culo: estar enfadao con el mundo. Así de claro y simple. La cosa política como asunto personal e íntimo, que es la forma como al poder le interesa que lo veamos. No como razón y criterio, y forma de pensar o ser.

Conviene, de cuando en vez, un sarao de estos, pagado con fondos públicos, para afinación de la cosa, del líder que aparece en gracia y majestad. Y me dicen que suspiran en Madrid por tener un sociata en el mando de su cosa regional. Y nos envidian esos inmigrantes –bueno, que lo fueron- cuando miran pacá… Les digo que cada quien sufre su mala esperanza, no ya Aguirre, que todos son no ya lo mismo, sino peores, y quien sepa entender que atienda.

Así que, el mismo día treinta de noviembre del año en curso, tenemos a la gente yendo al pesebre emeritetense para hacer mérito de extremeñía. A todos los extremeñís yendo a la manifa, que va la vida en ello. Luego ese esfuerzo lo manejará el masca en mando. ¡Qué no es nadie el masca manejando cotarros con el bisturí fino filipino, sin anestesia ni na, en seco! Eso sí, el masca nunca debate abiertamente con nadie, que sabe bien ladrar con las espaldas cubiertas. Ya lo enseñó Ibarra y sus chicos. Esa caterva de listos regionales con que supo rodearse el baranda, bueno, y sabe desde su despachito emérito, desde el que maquinan cosas como ésta. ¿Debatir a cara descubierta y en igualdad de condiciones en la tele o en público? Ni borracho, oíga, ni beodo. Cualquiera, cualquiera tumba a estos indigentes mentales, a estos carcundios prevenidos, a estos miméticos de Franco y de los míticos caciques pardos de la tierruca y sus prebendas, a estos hacedores de entuertos, torcidos, a estos tuercebotas, amparados en la ignorancia y aupados en ella, y por ella. Por esa ignorancia que engorda la manifa del día treinta (30 de noviembre).

Lo he escrito muy claro, antes de ahora, y lo he dicho. Extremadura no es las instituciones que mandan en ella. Extremadura no es la Junta, ni la Asamblea, ni el estamento de Justicia, o que se autodenomina así. Que no. Extremadura no es todo eso, por mu arrejuntao que lo presenten en el espectáculo de los medios y del dinero y la mentira propagandística. Si lo fuera ¡vaya pobreza, miseria y cosa! Esas instituciones sí pretenden ser Extremadura, y lo dicen con mucha publicidad. No ya las instituciones, sino todo su entorno (utilizo en esto la sabia teoría que el aguerrido juez Garzón aplica a ETA y su entorno. Siempre dan los tontos algo en el clavo y uno aprende cositas). Y quien dice entorno dice la secta: el partido, o mejor los partidos (pp$oe), los sindicatos únicos, las asociaciones cientos para mero trinque de subvención, los intelectuales orgánicos que se cuentan por centenares, que nunca hubo en esta tierra tanto creador e intelectual arrimado al sol que más calienta sus poltronas, y en fin, la talibanía común que viste y calza, con sus comandos autónomos y todo eso.

Así que, luego del día treinta de noviembre de 2008, dirán que toda extremadura estaba en Mérida, toda esa extremadura, claro. Que, evidentemente, son ellos. Los demás, que no estaremos, no somos extremadura, no, somos unos extraterrestres, unos advenedizos, unos errados de la verdad única, unos ciegos de la luz y la certeza, unos pperros ladradores, unos gilipuertas/gilipuretas que no saben na de na, unos resentidos -como dijo la otra- unos necesitados de ayuda médica, unos mentirosos, unos herejes, o unos discipulillos de un tío que cada mañana les ladra en la radio cope de los curas. Que eso sí que sí tiene eficacia para demonizar a todo aquel que desvela sus puñeteras mentiras. Que no pueden entender que haya gente libre, simplemente libre, independiente, que usa su cabeza para pensar y no embestir u obedecer... Que hacen muy bien estando -no siendo desde luego- para defender el chusco, su futuro y seguir jodiendo al resto, por los siglos de las siglas, con este kazikato que algún día parará. Desde luego no es el socialismo en la tierra, como mucho un acomodo para los que mandan y sus arracimados, es el Capital en mano... Algún día parará, a no tardar. Para no volver más, nunca más. Al tiempo, señores manifiesteros manirrotos y mastuerzos de la obediencia ciega y borreguil, o borreguilipoyesca.

NOTA.- Ante mi fuerza creativa, en el asunto contrapublicitario, o anticomecocos, me han resultado diversas faenas, a cual más eficaz, para neutralizar la campaña bélica oficial, sin mucho costo y bastante diversión. Por eso coloco varias ilustraciones a esta entrada. Invito al personal a ejercer ese derecho lúdico. Así que he decidido ponerlo todo..., aunque hay algún borrador que ya veremos...