29 de noviembre de 2007

LIGA LITERARIA

En cierta ocasión, hace años, propuse a don Dámaso Alonso, que daba una charla o conferencia en el Cáceres de los primeros ochenta, que la Real Academia de la Lengua, que presidía, y todas las instancias culturales pertinentes, se tomaran en serio esto de la poesía y sus premios y el negociado a que tan dada era la prensa impuesta y de poder. Y le invitaba a que, con certeza y oportunidad, se hiciera la Liga de Poetas y Escritores en General, o Liga Literaria, que similar a la liga de fútbol estableciera una seria competición y todo eso tan de moda y moderno, con sus reglas sabiamente establecidas por los académicos y otras partes, a fin de dilucidar, de una vez por todas, el asunto de manera científica. Y así todo resuelto y aclarado sobre los mejores y peores y los cachés y demás. Con el grande favor que se hacía a las editoriales del ramo y al público general, que lo agradecería rendido, y la Academia encontraba, así, la forma de justificarse en la modernidad y manera de pagar sus mantenimientos, personales, investigaciones…

El sabio académico sonrió, en principio, y luego tomó algo de risa, dado su natural serio, y me aplaudió el invento y la coña en la forma de exponerlo tan mesurado, claro e imaginativo… Y el público general, entre el cual estaba la flor y nata de lo que era entonces la crema de la intelectualidad y los creadores de postín, no ya de Cáceres o que vivían allá, sino de casi toda Extremadura, que mostraron su antipatía por uno, ante lo expuesto, siguió a don Dámaso en el aplauso a la tal propuesta, por mi parte, de Liga Literaria, con la que se zanjaban oscuridades de premios diversos, y escalafones de calidades en poetas, narradores y diferente personal creativo de la rama literaria. Y se superaban chapuzas como la que vemos día sí, día también, en la prensa canallesca, que nunca habla de poesía, sino del negociado de la misma.

A muchos años de aquello lo sigo reivindicando, ahora porque ahorraríamos mucho dinero público y se crearían muchos puesto de trabajo estable, como bien se deduce de la noticia, de las muchísimas de esa índole que nos acosan en los medios, un batiburrillo al que hay que acotar, dando al mundo, por primera vez, una lección de modernidad y amor al arte literario, en la línea de los sabios ilustrados del siglo XVIII en adelante...Y en verdad que los sabios poetas, y otros intelectuales, maestros y profesores universitarios que se mueven en el entorno de la jerarquía, en Cáceres, de cara a su capitalidad cultural para el año 2016, bien pueden asombrar al mundo con el invento de aunar y clarificar eso de los concursos literarios de una vez por todas, creando la Gran Liga Literaria, y aprovechando que tenemos poeta concursante en un ministerio de la Propaganda o vulgo Cultura. ¡Miel sobre hojuelas, ahora o nunca!

Observe el sabio lector como los de mando pesoero colocan sus peones de brega en los premios para rendir tributo a los suyos, o sea que lo gane gente afín al bipartidismo reinante y fostiar la poesía, que de eso se trata, del mangoneo de la creación para ponerla al servicio de ellos...

1 comentos:

José Manuel Díez dijo...

Estimado Agustín: ¿Cuál es tu propuesta? Creo que no la entiendo del todo. Ni por el post ni por el mail que me envías.

Yo gané el Premios Cáceres Patrimonio de la Humanidad en el 2005 y me siento tan orgulloso como extrañado ante la realidad que lo rodea: 20 años de premio y sólo lo ha ganado un autor extremeño...

A mí me parece bien que gente como Basilio Sánchez (para más señas, poeta cacereño) entre a formar parte del jurado...

La Poesía, no obstante, sigue estando en la calle antes que en los premios literarios.

(Es mi humilde opinión)

Un saludo desde Zafra

JM

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