16 de noviembre de 2007

DOS ACERTIJOS Y UNA CANCIONCILLA

Esta tarde he salido a comprar algunas cosas. En una ferretería me he encontrado con un amigo, Carlos Martín, que trabaja en ella, y me ha sorprendido con una adivinanza popular que desconocía. Y Carlos, en sus treces de no hablar conmigo de política, sino de estas cosas que sabe que disfruto como niño, y él no menos. Y no es que haya distancia entre él y yo en esa materia del gobierno de los hombres, no. Que en el fondo hay afinidad.

Hace tiempo que no hago trabajos de campo sobre la cultura popular. Y sé que hay mucho por recoger, investigar, trabajar. Sobre todo me interesa la de la vida cotidiana. Algunos trabajos hice hace tiempo, y tendría que revisarlos, ponerlos al día, y publicarlos con otros inéditos, que asimismo esperan revisión. Pienso que cada anciano que muere por estos pueblos extremeños es, en no pocos casos, una fuente de información, un libro vivo, como decía aquel poeta africano de cada viejo de su continente en los años sesenta. La tele, los medios, el uniformismo cultural, llamémosle cultural, están terminando con peculiaridades, sabidurías, destrezas, artes, dichos, juegos, costumbres… Reduciendo todo a un chabacaneo atroz y cansino, al albur del mercado y de la publicidad, de lo que manden las modas. Reduciendo a los individuos, asimismo, a meros consumidores consumidos en su uso, en muñecos que no crean, sino que creen. No hay una sola canción popular, ni un solo romance, ni una sola adivinanza o cuento que no sean recreados, redondeados por cualquiera que lo cuente.

Así que ahí va la adivinanza que Carlos me contó, y otra que yo le conté, y que en su día, hace muchos años, mi amigo, que en paz descanse, Antonio Fuentes Tamayo, me dijo. Y sabía que esta mía era casi imposible que la supiera Carlos, como no supe la suya, pese a ser nieto de pastor, y dándose el caso de que entre los clientes que asistíamos había uno que sí conocía mi adivinanza, por cazador pajarero, claro es... Y estoy dando claves para adivinarlas… Que en entrada próxima diré con claridad a qué se refiere cada una, ofreciendo a los lectores casuales, que visitan esto, la oportunidad de adivinarlas y ponerlo en comento al pie. Que es juego que me divierte. Las dos tienen que ver con la relación con el campo, la ruralidad como hoy se dice... Pues a ello…

Lo otro es cancioncilla, que se las trae, que Carlos me recitó, supongo que en mejor ocasión sería cantada, para redondearme y picarme con lo que un día concertamos en lo tocante a que tenía que decirme muchas cosas de estos saberes populares y que nunca nos reunimos a ello... Y todo también, que hay que decirlo, porque llevo un cascabel en el llavero, como si las llaves fueran gato... Pues por eso mismo.

DOS ACERTIJOS

1

Un pastor vio en la montaña
lo que el rey no vio en Castilla,
ni el pontífice en su silla,
ni Dios, con ser Dios, lo vio.

¿Qué vio el pastor?

Informante: Carlos Martín, Llerena.

2

Sobre un muerto yace un cautivo.
Viene un vivo a comerse el cautivo.
Se levanta el muerto y mata al vivo.

¿Qué es?


Informante: Antonio Fuentes Tamayo, Llerena.


CANCIONCILLA


Yo tenía un cascabel,
mi abuela me lo compró.
El que quiera un cascabel
que lo compre como yo.


Informante: Carlos Martín

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